La Comunidad de Madrid apuesta por la ganadería extensiva como herramienta para la gestión y la conservación del futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, según avanzaba esta mañana el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Borja Sarasola. El consejero regional explicaba que “ganadería y conservación son complementarias porque la práctica de la […]

La Comunidad de Madrid apuesta por la ganadería extensiva como herramienta para la gestión y la conservación del futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, según avanzaba esta mañana el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Borja Sarasola.

El consejero regional explicaba que “ganadería y conservación son complementarias porque la práctica de la ganadería extensiva presenta un claro vínculo con la correcta gestión del medio natural, al tiempo que éste le oferta los recursos alimentarios necesarios durante el periodo de pastoreo”.

Desde la Consejería se establecen las cargas ganaderas oportunas en los montes públicos teniendo en cuenta la disponibilidad de recursos y otros factores limitantes como la regeneración de la vegetación leñosa, los problemas de erosión y degradación del suelo, la presencia de fauna silvestre, la conservación de especies florísticas o faunísticas amenazadas, etc.

Beneficios de la integración 

Entre los beneficios que se le atribuyen a la ganadería extensiva sobre el medio natural, según Sarasola, destacan el mantenimiento del paisaje y la diversidad de hábitats; la mejora de la estructura y composición del suelo, ya que mejora su fertilidad y es un importante agente en la diseminación de semillas, al tiempo que evita la erosión. 

Además, su aprovechamiento estimula la producción, ya que las mejores especies de pastos son además las mejor adaptadas a intensidades fuertes de pastoreo. Del mismo modo, es importante la contribución a la prevención de incendios forestales por la acción ramoneadora del ganado, ya que el aprovechamiento ganadero del monte reduce la carga de combustibles y disminuye los costes de mantenimiento de áreas cortafuegos. 

Este tipo de ganadería favorece también la conservación de razas autóctonas, algunas de ellas en peligro de extinción. Se trata de especies generalmente rústicas y muy adaptables al medio, lo que las hace ideales para el régimen extensivo. Entre ellas cabe destacar la raza Avileña Negra Ibérica, la Berrenda en Negro y en Colorado o la cabra de Guadarrama, ésta última autóctona de la Comunidad de Madrid y en peligro de extinción. 

Una cuarta parte de la cabaña ganadera bovina de la región 

La importancia de la ganadería de la zona del área de influencia del futuro Parque Nacional queda plasmada en su número, dado que 839 explotaciones, casi una cuarta parte de la cabaña ganadera bovina de la región, se encuentra situada en esta zona que supone un 9,6% de la superficie total de la Comunidad de Madrid. 

El consejero detalló que este régimen de explotación tradicional ha configurado un dominio público pecuario de cañadas, veredas, cordeles y descansaderos que contribuye a la organización y vertebración del territorio y merece la pena preservar”.

IGP Carne de la Sierra de Guadarrama

En el Área de Influencia del Parque Nacional hay presentes 59 explotaciones ganaderas que comercializan bajo la IGP Carne de la Sierra de Guadarrama, por lo que hacen uso de los pastos del Parque Nacional un total de 8.227 cabezas de ganado bovino, lo que representa el 42% del total de la indicación geográfica. La calidad de este producto está íntimamente relacionada con la alimentación natural derivada del manejo extensivo del ganado, así como del bienestar animal originado por su vida en semilibertad.

Artículos relacionados

El futuro Parque Nacional de Guadarrama tendrá usos culturales y deportivos

El pastoreo como herramienta de conservación de la biodiversidad

Luz verde al nuevo Parque Nacional de las Cumbres de Guadarrama

Acuerdo para mejorar la calidad de la hostelería en la Sierra de Madrid

{jathumbnail off}