La marca de embalaje doméstico Albal, en colaboración con la organización humanitaria Acción contra el Hambre, ha puesto en marcha una iniciativa europea, que bajo el nombre de Save Food (Salvad la comida), tiene como objetivo concienciar y animar a los consumidores a conservar mejor los alimentos y de una manera consciente evitar los desperdicios […]

La marca de embalaje doméstico Albal, en colaboración con la organización humanitaria Acción contra el Hambre, ha puesto en marcha una iniciativa europea, que bajo el nombre de Save Food (Salvad la comida), tiene como objetivo concienciar y animar a los consumidores a conservar mejor los alimentos y de una manera consciente evitar los desperdicios innecesarios de comida.

El proyecto europeo incluye consejos para ayudar a sacar el máximo partido a la comida comprada, para que se desperdicie en menor medida, que son difundidos a través de redes sociales como Facebook, donde la iniciativa cuenta con una página propia,”Save Food”, que anima a la concienciación donando a la ONG Acción contra el Hambre 40 euros a por cada 50 usuarios que cliquen “Me gusta”, o en You Tube, donde una simpática familia de dibujos animados, “Los Sobraos”, nos enseñan trucos para no tirar tantos alimentos y ayudar a la conservación tanto del medio ambiente como de nuestros propios bolsillos.

Problemas de previsión y conservación

Según refleja un estudio realizado recientemente por este fabricante en varios países europeos, un porcentaje superior al 20% del gasto alimentario anual de las familias está asociado a alimentos que, debido al descuido o a su mala conservación, terminan tirándose a la basura sin haber hecho ningún uso de ellos.

De estos alimentos eliminados, más del 50% hubiera sido recuperable. Alrededor de un 30% de la comida que compramos ya empaquetada se tira a la basura sin tan siquiera haber sido abierta y lo que es aún peor, el mayor desperdicio se produce en frutas y verduras frescas, que las que por dejadez o mala previsión, terminamos casi el 50% de nuestras compras.

Cada español tira 63 kg de comida al año

De acuerdo con los resultados de este estudio, una buena parte del problema radica en que la mayoría de los consumidores no somos conscientes a nivel individual de la cantidad de alimentos que tiramos a la basura, cuando la realidad refleja que, por poner un ejemplo, en el caso de nuestro país, cada español desperdicia casi 63 kg de comida al año, lo que supone un total de once mil millones de euros anuales tirados a la basura.

En términos generales, y siempre según los datos del estudio, las razones más frecuentes que generan este desperdicio son la mala planificación y el almacenaje incorrecto. Alrededor de dos terceras partes de los consumidores no planificamos las comidas con antelación para la semana siguiente, por lo que es habitual comprar más de la cuenta, que termina pasándose de fecha o de aspecto.

Compramos y preparamos más de lo necesario

Por otra parte, los resultados dejan también constancia de que en el momento puntual de la compra la mayoría no controlamos bien nuestro apetito, de modo que adquirimos más productos de los estrictamente necesarios. Este hecho, unido a que la comida tampoco es almacenada correctamente, provoca que en pocos días termine siendo inevitable su eliminación.

Finalmente, cuando preparamos comida para varios días, lo hacemos también en cantidades excesivamente abundantes, lo que se traduce en que la segunda mayor categoría de alimentos desperdiciados sean precisamente las sobras de comidas caseras cocinadas con antelación.