La dirección y los padres de alumnos del colegio público Cisneros de Santander, “indignados porque las siete u ocho empresas de catering escolar que nos manda la Consejería no ofrecen una calidad que se armonice con las nuevas leyes sobre alimentación infantil, por ejemplo, para prevenir la obesidad” –según declaraba su director, José Antonio Sánchez, […]

La dirección y los padres de alumnos del colegio público Cisneros de Santander, “indignados porque las siete u ocho empresas de catering escolar que nos manda la Consejería no ofrecen una calidad que se armonice con las nuevas leyes sobre alimentación infantil, por ejemplo, para prevenir la obesidad” –según declaraba su director, José Antonio Sánchez, han implantado en su comedor un catering promovido por un grupo hostelero privado.

Hartos –según sus denuncias- de rebozados, precongelados, latas y platos precocinados de las empresas de comida que les impone la Administración para el comedor escolar, vieron la posibilidad de encontrar un resquicio en la normativa de la Consejería de Educación autonómica y han impuesto, sólo durante los meses de junio y septiembre, que es cuando los padres y profesores pueden elegir el catering, una empresa contratada por ellos.

La Consejería responde

La Consejería ha salido al paso en un comunicado en el que considera “infundadas y alarmistas” algunas de las declaraciones realizadas el pasado jueves por el director del colegio y garantizando la calidad del servicio que se presta a través de los comedores escolares, así como la de los menús que en ellos se suministran.

En cuanto a la afirmación expresada por el colegio respecto a menús que podrían estar fomentando la obesidad infantil, la consejería recuerda que la comida escolar del mediodía representa menos del 15% de las necesidades energéticas que un alumno tiene anualmente y se pregunta si realmente este porcentaje es responsable de la obesidad o hay que buscar la causa en otros factores como en las familias, ausencia de deporte, sedentarismo, u otras circunstancias de la sociedad actual.

Esperan continuar en septiembre

Mientras tanto, desde el colegio Cisneros confían en poder continuar con la experiencia, a partir de septiembre recordando al nuevo Gobierno de Cantabria que durante la campaña electoral el Partido Popular se comprometió a que, si no existían acuerdos con empresas, los colegios pudieran elegir el proveedor del servicio de comedor escolar.

Aunque legalmente el colegio podría rescindir el contrato, presentando un informe negativo de los padres, tanto estos como la propia dirección aseguran que el problema con que se encuentran es que la oferta de las empresas que hay en Cantabria es “del mismo tipo” en todas.