Desde el pasado martes 4 de octubre y hasta hoy jueves, se están celebrando en la residencia Nuestra Señora del Rosario de Valladolid las III Jornadas Gastronómicas para Mayores, que en la edición de este año tienen como eje central «las madres y en su buen hacer culinario», con la colaboración de tres cocineros y […]

Desde el pasado martes 4 de octubre y hasta hoy jueves, se están celebrando en la residencia Nuestra Señora del Rosario de Valladolid las III Jornadas Gastronómicas para Mayores, que en la edición de este año tienen como eje central «las madres y en su buen hacer culinario», con la colaboración de tres cocineros y un maestro heladero externos al centro.

Anualmente, la residencia vallisoletana celebra estas jornadas especiales, en el convencimiento, trasladado a sus huéspedes, de que “ser mayor no significa estar enfermo» y que «se puede ser mayor y comer bien, saludable y rico», según sostiene la directora de la residencia, Teresa Barrero.

La gastronomía, lo más valorado en la residencia

La directora asegura además que en su centro “la gastronomía es lo más valorado” por sus mayores, a los que pretende quitar la idea establecida de que «deben mantenerse a base de purés y sopas». En este sentido, todos los residentes, salvo aquellos cuya salud se lo impide, disfrutan a diario de platos con  texturas, colores y olores, al tiempo que se cuida el maridaje.

En esta ocasión, la cocinera titular del centro compartirá sus fogones con los cocineros invitados, con los que elaborará diversas recetas cedidas por estos, “esos platos que sus madres les preparaban a ellos con tanto cariño”.
Además de los residentes y de sus invitados, el público general también podrá disfrutar de estos platos, previa reserva y al precio de 22 euros por cubierto.

Unos menús de primera

En cuanto a los menús, el de la primera jornada estuvo compuesto por una tapa de setas, seguida de una copa Zurrukutuma (sopa densa de bacalao, pimientos y tomate), un lomo de lubina en nido de espinacas con gambitas flambeadas, solomillo al punto con troncho de foie y verduritas en tempura y un postre consistente en un mostillo (merienda tradicional) de miel con helado de yogurt.

La jornada de ayer ofreció una ensalada templada con viandas del mar; un bombón de seta rellena con verduras gratinadas, salsa de caramelo y orégano; un ossobuco de rape con piñón de Pedrajas, y un cochinillo confitado en su jugo ‘coulis’ de frutos rojos. De postre, un dulce de manzana reineta con helado de frutas variadas.

Y para hoy jueves, un carpaccio de cecina de León con lascas de queso de oveja e hilo de aceite, sopa marinera con albondiguitas de calamar, bacalao ‘de la señora Rosa’ y rabo de toro. Para los postres, turrones y helados,