El kaki persimon es probablemente la fruta nacional más desconocida para la gran mayoría de los consumidores españoles. Un producto en pleno auge que ha conquistado al mercado europeo ganando cada año nuevos países, y que en esta campaña aspira a entrar de lleno en los hogares españoles.

“2016 va a ser el año del persimon”, confía Rafael Perucho, gerente de la Denominación de Origen Ribera del Xúquer, un organismo que aglutina a catorce cooperativas valencianas donde ha comenzado una actividad frenética que no cesará hasta finales del próximo mes de enero.

Y es que la nueva campaña de recolección acaba de arrancar en la Ribera, la región del interior de la provincia de Valencia donde se concentra la mayoría de las plantaciones del país. Allí, poco a poco el kaki le ha ido comiendo terreno a los cítricos. De las 188.650 hectáreas que ocupan naranjas, mandarinas y limones en 2008 en la Comunidad Valenciana han pasado a 151.240, un 20% menos de extensión que, en gran medida, se dedica ahora al cultivo de kaki.

La falta de rentabilidad ha sido la principal causa. El kaki se paga al agricultor a precios que oscilan entre los 40 y los 50 céntimos de euro por kilo frente a los 15 de las naranjas. Este factor, unido a la demanda internacional y al empuje de la DO Ribera del Xúquer, ha provocado que el kaki se haya reconvertido: de ser un fruto dedicado al autoconsumo, con apenas 2.280 hectáreas plantadas en 2004, ahora supera las 15.000, es decir, un incremento del 600% de la superficie.

La variedad del kaki rojo brillante, cuya marca comercial más conocida es persimon, ha entrado con mucha fuerza en el mercado internacional, donde se comercializa el 80 por ciento de la producción nacional: “Exportamos a 54 países, sobre todo a Alemania, Francia e Italia, pero también a otros como Arabia Saudí”, subraya Cirilo Arnandis, presidente de la Denominación de Origen Ribera del Xúquer. El gran desafío para esta campaña es abrir nuevos mercados, pero principalmente el foco se va a poner en conquistar al mercado nacional.

Asegurando el futuro

Todo son noticias positivas para esta fruta de sabor dulce, con una textura y dureza similar a la del melocotón, que se puede pelar fácilmente con cuchillo, que no tiene semillas y que con un color llamativo se puede encontrar en la práctica totalidad del circuito comercial de nuestro país, tanto supermercados como fruterías.

Quizá el único problema al que se enfrenta —además del desconocimiento por parte del consumidor— es que sólo existe una variedad, un riesgo si en un futuro se ve afectada por una plaga. Para combatir esto, la DO Ribera del Xúquer trabaja en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), un organismo al que acaban de conceder su galardón anual: “Estamos trabajando en el estudio de la diversificación varietal por si en algún momento fuera necesario. Hay que ir buscando alternativas con tiempo”, explica su director Enrique Moltó. Las investigaciones van más allá. También en la introducción de enemigos naturales para hacer tratamientos más respetuosos con el medio ambiente o en el proceso de conservación del kaki.

Productores, cooperativas, entidades y organismos trabajan coordinados para que el sistema siga funcionando, aunque son conscientes de que la clave pasa por la demanda del mercado, de ahí la importancia de dar a conocer la fruta y sus propiedades.

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Kaki persimon, una fruta desconocida en España que triunfa en Europa
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Es la fruta nacional más desconocida para la gran mayoría de los consumidores españoles. Un producto en pleno auge que ha conquistado al mercado europeo ganando cada año nuevos países.
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