La macroexposición Tapas. Spanish Design for Food, llegará al Museu del Disseny de Barcelona a partir del 9 de marzo de 2017, cerrando así en Barcelona tres exitosos años de itinerancia internacional por ciudades como Tokio, Miami, Washington, Seúl, Toronto o Madrid, entre otras. Tapas. Spanish Design for Food, organizada por Acción Cultural Española (AC/E), […]

La macroexposición Tapas. Spanish Design for Food, llegará al Museu del Disseny de Barcelona a partir del 9 de marzo de 2017, cerrando así en Barcelona tres exitosos años de itinerancia internacional por ciudades como Tokio, Miami, Washington, Seúl, Toronto o Madrid, entre otras.

Tapas. Spanish Design for Food, organizada por Acción Cultural Española (AC/E), explora la interacción entre el diseño y la gastronomía. Se centra principalmente en las creaciones de los últimos veinticinco años sin dejar de lado la importante tradición popular del diseño catalán y español. Desde la creativa colaboración de Ferran Adrià con el diseñador industrial Luki Huber hasta la clásica aceitera antigoteo de Rafael Marquina, pasando por objetos de diseño tan cotidianos como el porrón o la paella, más de 250 piezas —utensilios, aparatos, recipientes, mobiliario—, vídeos y fotografías que interrelacionan el mundo de la cultura material de la alimentación, con la historia, la arquitectura, el interiorismo, el diseño industrial y gráfico.

Tapas, diseño y gastronomía

Comisariada por el diseñador y arquitecto Juli Capella, Tapas ofrece un aperitivo de las variadas aportaciones del diseño a la gastronomía a través de tres espacios temáticos:

  • La Cocina, donde se recopilan los instrumentos utilizados para cocinar, en el ámbito más profesional o doméstico y restringido de la comida. Objetos más funcionales, donde se busca la precisión, la ergonomía y la durabilidad. A lo largo de los últimos cincuenta años, el universo objetual dentro de la cocina doméstica se ha expandido, llenándose de instrumentos que hasta hace poco parecían reservados a ámbitos profesionales. La evolución en los hábitos culinarios ha dado lugar a utensilios nuevos, que responden a nuevas técnicas, y lo hacen teniendo en cuenta, más que nunca, rasgos de ecodiseño y eficiencia energética, además de estéticos. Merecen especial mención algunas invenciones tecnológicas, como la esferificación, las espumas, el teppan nitro y otras técnicas desarrolladas en elBulli. Otras invenciones notables son la Gastrovac, para cocinar al vacío, con la participación de los hermanos Torres (Dos Cielos), y el Roner y el Rocook, con la participación de Joan Roca, instrumento para cocinar a baja temperatura.
  • La Mesa, con los objetos domésticos para servir y degustar la comida de manera formal e informal. En el ámbito de la mesa es donde los diseñadores han realizado un mayor despliegue de imaginación a partir de la década de 1990. Por un lado, encontramos propuestas para la industria, pero, por otro, también se ha dado una rica interrelación con la artesanía. La prestigiosa empresa italiana Driade produjo en 1990 el juego completo de menaje Victoria, diseñado por Òscar Tusquets, con cristalería, vajilla y cubertería. Asimismo, la empresa alemana WMF ha colaborado con Josep Lluscà, y Alessi, con Lluís Clotet. Por su parte, la reconocida empresa alemana Rosenthal ha producido la elegante vajilla Landscape de Patricia Urquiola, mientras que Jaime Hayón, director creativo de Lladró, trabaja con sofisticados productores japoneses de cerámica como Choemon.
  • La Comida, el diseño en sí de los propios alimentos, desde los más tradicionales a las innovaciones más vanguardistas. Dividida en varios ambientes, en la exposición se muestran productos alimenticios que presentan alguna singularidad desde el punto de vista formal, algunos de ellos muy populares, como el chupachups, creado en 1959 por Enric Bernat. Se trata del producto español más vendido en el mundo y una de las pocas piezas españolas que forman parte de la colección del MoMA de Nueva York, en el apartado de diseño industrial. La aceituna rellena de anchoa bien puede considerarse un ejemplo genuino precursor del food-design. Según el arquitecto y diseñador Òscar Tusquets, «el mejor diseño industrial español». El churro es también un producto industrial, que se fabrica con una máquina extrusionadora, al igual que los perfiles metálicos de la carpintería. O la gula (nombre derivado de una marca comercial, La Gula del Norte), un sucedáneo de la angula producido desde 1991. La paella es un utensilio muy reconocido, pero que la gente confunde con una receta. La exposición explica que, en realidad, paella es sartén en Valencia y Cataluña. La paella no se come, es el recipiente, que sirve para cocinar arroces y otro tipo de comidas.

Y finaliza con dos intervenciones ex profeso de destacados creadores de food design, el artista Antoni Miralda, y el ex-designer Martí Guixé.

Se trata de una degustación, un ‘tapeo’, de cómo la creatividad entrelaza gastronomía y diseño, dos de las disciplinas españolas más pujantes y de mayor proyección internacional en el arranque del siglo XXI. Más de 250 piezas, con videos y fotografías, que interrelacionan el mundo de la cultura material de la alimentación, con la historia, la arquitectura, el interiorismo, el diseño industrial y gráfico.

La exposición presentará también un amplio programa de talleres, conferencias y actividades paralelas.

Resumen
Título
La macroexposición Tapas, en el Museu del Disseny de Barcelona. Detalle del cartel
Descripción
La macroexposición Tapas. Spanish Design for Food, llegará al Museu del Disseny de Barcelona a partir del 9 de marzo de 2017, cerrando así tres exitosos años de itinerancia internacional.
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