Más que un plato es un aperitivo informal. Y más que una receta se trata de una especie de juego basado en la filosofía “naturista” del recién nombrado mejor restaurante del mundo, el Noma, y de su flamante chef René Redzepi. Son los llamados Rábanos vivos, unos rabanitos frescos con sus hojas verdes incluidas, presentados […]

Más que un plato es un aperitivo informal. Y más que una receta se trata de una especie de juego basado en la filosofía “naturista” del recién nombrado mejor restaurante del mundo, el Noma, y de su flamante chef René Redzepi.

Son los llamados Rábanos vivos, unos rabanitos frescos con sus hojas verdes incluidas, presentados en una pieza de vajilla especial que pretende ser un tiesto y “plantados” en una capa de pan negro tostado y triturado que aparenta ser tierra, todo ello acompañado de una deliciosa salsa de queso y hierbas aromáticas, que se sirve aparte. En definitiva un divertido juego de emplatado.

Intentar repetirlo en casa no es demasiado complicado, con la compensación añadida de que la propuesta resultará, sin duda,  absolutamente original.

La receta casera

Simplemente se necesita: un manojo de rabanitos pequeños con hojas en buen estado, una tarrina de queso philadelphia, unas ramas de cebollino, perifollo y estragón, una pequeña cantidad del vinagre en que se conservan las alcaparras, unas rebanadas de pan de centeno… y pimienta.

Una vez dispuesto todo, se cortan muy finamente las hierbas aromáticas, mezclándolas con el queso y una cucharadita del vinagre. Por otro laso, se sumergen los rabanitos en agua con hielo para revivir el color y la textura de las hojas verdes.

Mientras tanto se tuesta el pan de centeno muy despacio, para conseguir que el interior quede bien hecho. Una vez listo, se tritura en pequeñas miguitas, que se colocan sobre el recipiente tipo tiesto.

Solo queda enterrar los rabanitos en esta capa de pan y acompañarlos de la salsa de queso. Toda una ilusión gastronómica.

Ingerdientes: un manojo de rabanitos con sus hojas verdes. Queso Philadelphia. Cebollino, perifollo, estragón y pimienta. Vinagre de alcaparras. Pan de centeno.