Un profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial de la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), David Erickson, va a recibir una beca de la National Science Foundation, la Fundación Nacional de Ciencias estadounidense de 3.000.000 de dólares (2.273.000 euros) en cinco años para adaptar los teléfonos inteligentes a la vigilancia de determinadas funciones relacionadas con […]
Un profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial de la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), David Erickson, va a recibir una beca de la National Science Foundation, la Fundación Nacional de Ciencias estadounidense de 3.000.000 de dólares (2.273.000 euros) en cinco años para adaptar los teléfonos inteligentes a la vigilancia de determinadas funciones relacionadas con la salud.
Erickson encabezará un equipo multidisciplinar de investigadores de Cornell en un programa llamado PHeNoM for Public Health, Nanotechnology, and Mobility (PHeNoM para la salud pública, la nanotecnología y movilidad) que tiene como objetivo implementar tres sistemas que podrían tener un impacto inmediato en la asistencia sanitaria personal: un ‘Stress-Phone’ para el control del estrés a largo plazo, un Nutri-Phone para el conocimiento nutricional y un Hema-Phone para el seguimiento de la carga viral en pacientes VIH positivos.
«Creemos que la ciencia y la tecnología habilitada por el programa PHeNoM conducirán, en última instancia, a la generalización del acceso a la riqueza de información sobre la salud que se puede obtener a partir de la tecnología ‘lab-on-chip’. Esto podría alterar fundamentalmente el panorama de la salud doméstica al permitir la detección de fases tempranas de una enfermedad, lo que reducirá el coste de la asistencia sanitaria pública y permitirá que las personas tengan un mejor control sobre su propio bienestar» asegura Erickson.
En una última fase del proyecto y una vez puestos en marcha los sistemas, los investigadores estudiarán con detenimiento el modo en que la gente los usa, con el objetivo de eliminar cualquier obstáculo que interfiera en su utilización. En definitiva esperan demostrar que el acceso fácil a la información de salud personal puede hacer que las personas cambien su comportamiento: «Casi todo el mundo tiene alguna deficiencia de vitamina D, pero la mayoría de la gente no piensa en ello. Si se pudiera utilizar el teléfono para que le indicara que usted tiene esa deficiencia, sería más fácil y probable que se ayudara con un suplemento vitamínico, o tomara más el sol”, afirma el profesor.
Deficiencias nutricionales
«Con el tiempo esperamos que el Nutri-Phone sea capaz de medir una gran cantidad de las deficiencias más comunes de vitaminas y micronutrientes, como las vitaminas A, B12, D o el hierro y que pueda ser desplegado en zonas del mundo en desarrollo, donde las deficiencias nutricionales son más frecuentes», finaliza David Erickson.
Phenom se basará en una investigación previa de Erickson en la que desarrolló un sencillo accesorio con el que la cámara del teléfono y una aplicación logran medir los niveles de colesterol en una gota de sangre en cuestión de minutos. La aplicación utiliza la cámara para leer tiras de papel de ensayo, que toman un color diferente dependiendo de la cantidad de colesterol en la sangre. El Nutri-Phone y Hema-Phone que se pondrán en marcha en esta nueva fase utilizarán de manera similar la cámara del smartphone para leer con precisión tiras de prueba, mientras que el Stress-Phone utilizará el micrófono del teléfono para medir los niveles de estrés en la voz del usuario.
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