El embalse de Biscarrués-Almudévar (Huesca), una de las mayores actuaciones de toda España en materia hidráulica por su singularidad y complejidad, con una inversión total prevista en torno a los 200 millones de euros, que regulará y mejorará los riegos del Alto Aragón, ha recibido hoy luz verde por parte del Gobierno. El Consejo de […]

El embalse de Biscarrués-Almudévar (Huesca), una de las mayores actuaciones de toda España en materia hidráulica por su singularidad y complejidad, con una inversión total prevista en torno a los 200 millones de euros, que regulará y mejorará los riegos del Alto Aragón, ha recibido hoy luz verde por parte del Gobierno.

El Consejo de Ministros ha autorizado la primera fase de este nuevo embalse, cuyo contrato de obras que contempla la redacción del proyecto con un presupuesto de 600.000 euros y que se enmarca en el Pacto del Agua de Aragón.

El anteproyecto fija este embalse como de regulación, de forma que los caudales procedentes de río Gallego que superen la capacidad del embalse de La Sotonera y los excedentes de regulación del río Cinca se pueden almacenar durante los periodos de mayor aportación, para ponerlos a disposición del sistema en los momentos de escasez.

Se proyecta con una capacidad de 169,71 Hm3 y consta de dos presas (diques) de materiales sueltos que cierran, en sus costados occidental y oriental, una amplia vaguada natural cercana al municipio de Almudevar.

La obra afecta a los términos municipales de Huesca, Vicién, Almudévar, Tardienta y San Garrén, en la Comarca de la Hoya de Huesca y, en concreto, se ubicará al suroeste de Huesca, a unos 14 kilómetros y a unos 3,5 kilómetros al norte de la confluencia de los canales de Monegros y del Cinca en Tardienta.

Declaración de impacto ambiental favorable

El Consejo de Ministros autoriza este contrato tras concluir el trámite de información pública y tras la resolución favorable, el pasado mes de noviembre, de la Declaración de Impacto Ambiental a la realización de este proyecto.

En el anteproyecto se definen también las medidas correctoras de impacto ambiental, tanto las referidas a los materiales y uso de maquinaria como las plantaciones que se van a realizar, medidas para la protección de la fauna o la creación de lagunas artificiales junto al dique este y el canal para crear nuevos hábitats.

Además, entre otros dictámenes y trámites preceptivos, se incluye el informe de viabilidad de la actuación redactado por la Confederación Hidrográfica del Ebro y aprobado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Una vez se apruebe el nuevo Plan Hidrológico del Ebro, en 2013, se comprobará la adecuación y compatibilidad del proyecto de Biscarrués-Almudévar al plan de la demarcación.

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