Un total de 35 fotografías con las que se trata de mostrar al público la extraordinaria variedad de criaturas y detalles que, muchas veces, sin necesidad de ir lejos de nuestras casas, podemos encontrar a nuestro alrededor en todas sus formas y expresiones: animales, vegetales o minerales, solos o en compañía de otros, en la […]

Un total de 35 fotografías con las que se trata de mostrar al público la extraordinaria variedad de criaturas y detalles que, muchas veces, sin necesidad de ir lejos de nuestras casas, podemos encontrar a nuestro alrededor en todas sus formas y expresiones: animales, vegetales o minerales, solos o en compañía de otros, en la tierra o en el mar. Y todo visto muy de cerca gracias a la macrofotografía.

El Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM), en Valsaín (Segovia), acoge hasta el 28 de febrero de 2013 le exposición “Otros mundos: el universo de lo pequeño”, realizada por FONAMAD (Asociación de Fotógrafos de Naturaleza de Madrid), una asociación de carácter cultural y sin ánimo de lucro entre cuyos fines se encuentran la protección de la naturaleza y de los valores naturales, culturales e histórico-artísticos y su divulgación.

Desde que el hombre es hombre, siempre sintió la curiosidad de conocer su entorno, desde lo más grande a lo más pequeño. Y fue en el siglo XVII cuando el holandés Anton van Leeuwenhoek hizo las primeras observaciones de moho y de aguijones de abejas con un microscopio que él mismo se había construido, inventando el primer microscopio de lente simple.

La aportación de la fotografía

Posteriormente, con la invención en el siglo XIX de la fotografía por Nicéphore Niépce — que fue el primero en obtener una imagen utilizando una cámara oscura y una emulsión química de sales de plata — y su evolución hasta la actualidad, con el avance de las técnicas y el desarrollo de la construcción de lentes, ha sido posible obtener imágenes cada vez más nítidas y de mayores aumentos.

Flores, insectos, plantas,… muchas de estas imágenes son parte de la visión cautivadora de lo pequeño. Y quizás por esa razón, estos pequeños mundos nos atraen y despiertan nuestra curiosidad y cuanto más nos adentramos en ellos más nos damos cuenta de la importancia que tienen para el desarrollo de la vida.

Foto: Composición de gotas de rocío (Juan Pavón)

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