Malas noticias para los bebedores de café: resulta que las cafeteras comunes que se utilizan habitualmente en casi todas las oficinas del mundo –con un remanente de café recalentándose durante todo el día– son uno de los elementos que más contribuyen al despilfarro de energía en los espacios de trabajo actuales. Según informa el Smithsonian […]

Malas noticias para los bebedores de café: resulta que las cafeteras comunes que se utilizan habitualmente en casi todas las oficinas del mundo –con un remanente de café recalentándose durante todo el día– son uno de los elementos que más contribuyen al despilfarro de energía en los espacios de trabajo actuales.

Según informa el Smithsonian –el mayor museo y complejo investigador del mundo– un reciente estudio llevado a cabo por la consultora especializada estadounidense Ecos Consulting para la Comisión de Energía del estado de California ha encontrado que las típicas cafeteras de los edificios de oficinas de este estado consumen anualmente casi el doble de energía que un ordenador de mesa utilizado de forma normal durante toda la jornada de trabajo, aproximadamente 800 kWh al año.

On – Off

El informe de Ecos Consulting explica que los usuarios de estas cafeteras no siempre ajustan la potencia al nivel mínimo para mantener caliente el café, sino que en la mayoría de las ocasiones se limitan a utilizar el interruptor básico (on – off), lo que hace que el electrodoméstico se mantenga durante todo el día trabajando a su máxima temperatura.

Aunque el estudio no detalla las posibles soluciones a este problema, aconseja a las oficinas elegir un modelo de cafetera más específico entre la amplia gama existente en el mercado, en lugar de optar por las típicas cafeteras caseras para aficionados a esta bebida.

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