El restaurante Miramar (Llançà, Girona, dos estrellas Michelin), ha sido elegido como el Mejor Restaurante de 2014 según la Academia Catalana de Gastronomía. Con este galardón, que se entregará en mayo de 2015, la Academia reconoce el trabajo del chef Paco Pérez, uno de los grandes nombres de la cocina de vanguardia nacional e internacional.

En su decisión, la junta y los académicos de la Academia Catalana de Gastronomía han valorado “su amplio recorrido”, “los 75 años de esfuerzo y dedicación a la cocina de este establecimiento” y los reconocimientos obtenidos ya por el chef Paco Pérez, que suma un total de cinco estrellas Michelin: dos estrellas en Miramar, dos en la Enoteca del hotel Arts y una en el restaurante 5-Cinco de Berlín. También han señalado que “si Miramar estuviese 50 kilómetros más al Norte, ya tendría la tercera estrella”.

“Es el mejor regalo de cumpleaños para los 75 años de Miramar, un reconocimiento a la labor de todos los que hemos compartido este camino y muy especialmente para Montse Serra, que siempre ha estado a mi lado”, aseguraba el chef Paco Pérez tras conocer la noticia.

La Academia Catalana de Gastronomía también ha reconocido a Antonio Simoes, de La Taberna del Clínic, como mejor cocinero joven 2014 y, a título póstumo, ha otorgado el premio especial al desaparecido Jean Luc Figueras.

Peregrinación para gourmets

Su cocina de vanguardia ha convertido el hotel Miramar de Llançà (Girona) en un lugar de peregrinación para gourmets contemporáneos de todo el planeta. En lo que fue siempre un negocio familiar, Paco Pérez atesora ya dos estrellas Michelin, apostando por una cocina de raíces y proximidad donde la creatividad inunda todos los platos.

Paco Pérez, uno de los chefs más premiados del panorama nacional e internacional, es ya uno de los máximos exponentes de la cocina de vanguardia. Nacido en Huelva, su familia se trasladó a Llançà cuando tenía 6 meses y a los 12 años ya arrancó su pasión culinaria. Se formó en Francia con Michel Guérard y de vuelta a Cataluña se identificó con la creatividad de Ferran Adrià en El Bulli, donde hizo varios stages.

Más tarde, se casaría con Montse Serra y con ella afrontaría la evolución del hostal Miramar, convirtiendo el establecimiento tradicional que era, en un restaurante gastronómico de vanguardia.