Más de 170.000 kilos en fresco y alrededor de dos millones de kilos más en conserva. Son las cifras que ofrece la Indicación Geográfica Protegida Espárrago de Navarra sobre esta campaña que califica de “muy buena”, a la vez que se declara satisfecha con el resultado, ya que mantiene cifras respecto de la de 2012 […]

Más de 170.000 kilos en fresco y alrededor de dos millones de kilos más en conserva. Son las cifras que ofrece la Indicación Geográfica Protegida Espárrago de Navarra sobre esta campaña que califica de “muy buena”, a la vez que se declara satisfecha con el resultado, ya que mantiene cifras respecto de la de 2012 cuando se certificaron casi 184.000 en fresco y poco más de 2 millones en conserva.

Este año, una particularidad climatológica ha provocado un cambio que ha sido más que positivo: las lluvias de la primavera impidieron que se prepararan a tiempo los caballones (lomos de tierra entre dos surcos) por lo que la campaña se retrasó inicialmente. El mes de junio permitió retrasar la finalización de la campaña permitiendo que las zonas más frescas retrasaran la recogida hasta el mes de julio en las 936,46 hectáreas inscritas en la IGP.

75 controles, 340 análisis

El sello de calidad de la Indicación Geográfica Protegida garantiza que los espárragos protegidos se han obtenidos a partir de turiones o tallos de la esparraguera Asparagus officinalis, L, de las variedades autorizadas en el Reglamento de la IGP. El número de controles de elaboración y manipulación que se fijan de media en cada campaña, ronda los 75, además de los casi 340 análisis físico-químicos que se realizan.

Todos los procesos de cultivo, elaboración, envasado y certificación del producto final son supervisados por el Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias, S.A. (INTIA), organismo de control de la IGP, que planifica tanto inspecciones de campo, de almacenistas y de industrias como control de calidad de producto terminado.


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