Turismo de Zamora ha puesto en marcha la oferta turística de una nueva ruta nocturna, El Castillo con sabor, que combina una de las piezas clave del patrimonio histórico artístico de esta ciudad castellana, el Castillo de Zamora, con la promoción de la característica y amplia gastronomía local. La nueva ruta tendrá lugar todos los […]

Turismo de Zamora ha puesto en marcha la oferta turística de una nueva ruta nocturna, El Castillo con sabor, que combina una de las piezas clave del patrimonio histórico artístico de esta ciudad castellana, el Castillo de Zamora, con la promoción de la característica y amplia gastronomía local.

La nueva ruta tendrá lugar todos los viernes y sábados, a partir de las 21.00 horas, partiendo de la plaza de Sagasta para hacer un recorrido por el Modernismo zamorano y con una primera parada gastronómica será en uno de los establecimientos participantes para probar una tapa de queso de Fornillos con vino de Toro.

El recorrido continúa hacia la Plaza Mayor, con un descanso para degustar una rica tosta de bacalao. A continuación, la plaza de Viriato y una cata de cocina en miniatura a base de garbanzos con setas de Sanabria al ajo arriero. Con nuevas paradas gastronómicas y culturales, el recorrido llega finalmente a la plaza de la Catedral y el Castillo, donde tiene lugar el objetivo último, con la visita nocturna a estos dos monumentos.

El precio de la ruta, 18 euros –para grupos entre seis y quince personas- incluye el recorrido con guía turístico y las paradas gastronómicas acompañadas de vinos de las Denominaciones de Origen zamoranas.

Un castillo de origen incierto

El Castillo de Zamora no tiene una fecha de origen claramente definida. Según las crónicas, fue mandado edificar por Alfonso II de Asturias, aunque los estudios realizados por diferentes historiadores afirman que probablemente fuera Fernando I de León quien ordenó su construcción. De ser así, el edificio dataría de mediados del siglo XI, una época de la que actualmente quedan muy pocos restos.

Situación clave para la Reconquista

En cualquier caso, la ciudad de Zamora constituía un pilar básico para los reinos cristianos en el proceso de reconquista, lo que ha hecho que históricamente este castillo haya tenido una gran importancia táctica desde su edificación hasta siglos posteriores. Bajo el reinado de Felipe V se le hicieron reformas destinadas a adaptarlo a las nuevas técnicas de guerra, como la potente artillería recién creada.

Actualmente se conserva el perímetro del castillo, rodeado de un foso que se halla casi íntegro. Los muros de mayor importancia, el patio de armas y la torre del homenaje también han llegado hasta nuestros días, protegido por el Patrimonio Histórico Español.

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