El Grupo Azkoyen ha sacado al mercado su nuevo sistema de pago automático, Cashlogy POS 1000, que permite reducir a la mitad el tiempo que se emplea de forma manual para las operaciones de cobro y devolución y refuerza la seguridad de las transacciones al detectar fraudes.

El sistema, además, permite el reciclaje de 8 tipos de monedas (de 1 céntimo de euro a 2 euros) y su velocidad de aceptación alcanza las 3,5 monedas por segundo, mientras que la de devolución asciende a 28 monedas por segundo. Acepta billetes de entre 5 euros y 200 euros a una velocidad de un billete por segundo, lo que, según el fabricante, lo convierte en el pagador más rápido del mercado. También permite la conexión simultánea de hasta tres TVPs.

Billetes falsos

Según el Banco Central Europeo (BCE), el 81% de los billetes falsos son de 20 euros y 50 euros, por lo que este sistema puede resultar un buen aliado para el sector de la hostelería y la distribución. España es el segundo país en número de hurtos, sólo por detrás de Finlandia y ocupa, además, el quinto puesto a nivel mundial, según los datos del Barómetro Mundial del Hurto en la Distribución 2013-2014, elaborado por The Smart Club, en colaboración con Checkpoint System. El estudio apunta diversas causas para cometer este delito, entre las que destacan los errores administrativos o los hurtos perpetrados por los propios trabajadores.

En un momento en el que el que el efectivo es el medio de pago utilizado en más del 80% de las transacciones realizadas anualmente en Europa, según cifras proporcionadas por European Payment Council (EPC), Cashlogy Pos 1000 puede suponer un gran avance a la hora de agilizar y gestionar los cobros, permitiendo al empleado mejorar la atención al cliente, al desligarlo del estrés de la exactitud en el cobro.

Además, introduce mejoras higiénicas para empleados y clientes, al reducir o eliminar el contacto y manipulación de billetes y monedas, pudiendo ser efectuado el pago directamente por el cliente. Aunque hasta la fecha sólo acepta monedas y billetes del sistema euro, está previsto el desarrollo de modelos para otras divisas, como libras, dólares o rublos.