El programa “Excursiones y paseos didácticos por el entorno de Valsaín”, organizado por el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) y que viene desarrollándose con gran éxito desde 2004, se pone en marcha de nuevo este año con actividades programadas todos los domingos desde mayo hasta principios de julio. Una iniciativa oficial, dirigida a todos […]

El programa “Excursiones y paseos didácticos por el entorno de Valsaín”, organizado por el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) y que viene desarrollándose con gran éxito desde 2004, se pone en marcha de nuevo este año con actividades programadas todos los domingos desde mayo hasta principios de julio.

Una iniciativa oficial, dirigida a todos los públicos, que tiene como finalidad recuperar la tradición pedagógico naturalista que desde finales del S. XIX se practicaba habitualmente en el entorno de la Sierra de Guadarrama.

A través de este tipo de acciones se trata de iniciar a los participantes en el conocimiento de diversos aspectos del patrimonio natural y cultural de la zona y subrayar la importancia de éstos en la configuración del paisaje actual. Algunas de ellas están dirigidas a todos los públicos y otras se orientan hacia un público adulto o más especializado.

Propuestas muy variadas y atractivas

El programa incluye once actividades englobadas en tres bloque temáticos, con propuestas tan variadas como “Paisaje y Naturaleza”, “Paisajes con Historia”, y “Arte y Naturaleza.” Entre las novedades más interesantes para esta nueva edición se incluyen las denominadas como “Palabras para la Montaña” (excursión literaria) o “Músicas de viejos paisajes y viejos oficios” (relacionada con la música tradicional).

Todas las actividades son de carácter gratuito, con el único requisito de reservar plaza de acuerdo a las condiciones y plazos que establece el CENEAM, ya que dado su carácter didáctico, el número de participantes en cada ruta programada es limitado.

Primeros paseos previstos

Entre las primeras excursiones previstas, el 8 de mayo tendrá lugar, dentro del bloque “Paisajes con Historia”, la denominada como “El puente del Anzolero”, con un recorrido que discurrirá por varios parajes relacionados con el agua y sus aprovechamientos en este enclave privilegiado de la sierra de Guadarrama que son los Montes de Valsaín.

Puentes que permiten cruzar el río Eresma, como el famoso del Anzolero, el camino de Pesquerías Reales de Carlos III, la pequeña central eléctrica de El salto del Olvido o las ruinas de la antigua fábrica de luz de Santa Isabel ayudarán a los participantes a comprender la importancia de este recurso imprescindible que es el agua y cómo se ha utilizado a lo largo de la historia.

El 15 de mayo, y dentro del bloque “Arte y Naturaleza”, tendrá lugar la actividad denominada “Músicas de viejos paisajes y viejos oficios”, que será guiada por Ismael Peña, folklorista y cantante. Se trata de un paseo por el bosque de Valsaín, amenizado con canciones tradicionales que tratan de antiguos oficios -como leñador, hachero, pastor, vaquero, carretero- relacionados con el bosque y con los elementos naturales que conforman el paisaje: agua, plantas, aves, rocas, etc. Durante el paseo se realizarán diversas paradas en las que se interpretarán las canciones y se aprovechará para dar una breve explicación sobre cada tema.

Comer por la zona

El entorno de Valsain se encuentra en una zona muy rica gastronómicamente hablando, con núcleos tan conocidos como La Granja de San Ildefonso, Torrecaballeros con sus numerosos asadores de cochinillo y cordero y la propia ciudad de Segovia, muy cercana, con su amplísima oferta hostelera.

En la misma localidad de Valsaín se encuentra el reconocido restaurante La Hilaria, famoso por su cocina casera de especialidades tan de la zona como los judiones de La Granja, el entrecot de carne de la D.O. Guadarrama, el imprescindible cochinillo o cordero y un buen surtido de apetitosos postres caseros.

La Granja, además de los judiones que llevan su nombre, cuenta también con interesantes recetas tradicionales como la sopa castellana, la trucha autóctona, la leche frita o el conocido ponche segoviano.

Comer en Torrecaballeros es siempre una opción muy atractiva (ya lo dice el refrán: “Segovia para ver, Torrecaballeros para comer”) por su amplísima oferta de restaurantes que, además de los consabidos asados, ofrecen la tradicional comida castellana.

Una localidad – antiguamente llamada Oter de Cavalleros- que durante siglos, gracias a su excelente situación fue un pueblo de ganaderos y herradores que permitía un importante paso de ganado. Un pueblo sencillo y tranquilo hasta que hace menos de treinta años se estableció el primer asador, al que han seguido los innumerables establecimientos que le han otorgado su actual fama.