La Fiscalía de Amiens, una población al norte de Francia, acusa a una pareja de residentes, Joel y Sergine Moaligou, de 45 y 40 años, de haber propiciado la muerte de su hija de 11 meses a consecuencia de su negativa a alimentarla con los nutrientes que el bebé necesitaba para su normal desarrollo. Los […]

La Fiscalía de Amiens, una población al norte de Francia, acusa a una pareja de residentes, Joel y Sergine Moaligou, de 45 y 40 años, de haber propiciado la muerte de su hija de 11 meses a consecuencia de su negativa a alimentarla con los nutrientes que el bebé necesitaba para su normal desarrollo.

Los padres, que habían adoptado hace un tiempo el veganismo -estilo de vida basado en el respeto hacia los animales sintientes que prohibe el consumo de cualquier producto procedente de la ganadería- tras haber visto en televisión un documental sobre mataderos, decidieron como única dieta de la niña darle el pecho de forma regular hasta el año de edad.

En opinión de la fiscalía,  este tipo de alimentación, que es admisible en términos generales aunque no recomendable como alimento exclusivo, no fue suficiente para mantener buena la salud del bebé debido a que la  estricta dieta de la mujer podría haber afectado negativamente a la calidad de su leche, interpretando que la niña heredó a través de este alimento materno un déficit alimentario de la madre, lo que podría haber contribuido a su fallecimiento.

La autopsia del bebé determinó un importante déficit de vitamina B12 –presente en la carne y que un adulto podría de otras fuentes, pero no suficiente como para aportar a través de la leche- lo que podría haber originado en la niña una anemia megaloblástica (grave escasez de glóbulos rojos).