Durante el año 2022, los hogares españoles consumieron algo más de 1800 millones de kilos de carne y productos cárnicos (39 kilos por persona) y gastaron en total más de 14 000 millones de euros (304 euros por persona) en este grupo de productos.

Así se recoge en un reciente artículo firmado por Víctor J. Martín Cerdeño, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y publicado por Mercasa, la empresa pública que gestiona la Red de Mercas de España, un informe que indica que el consumo más notable de este grupo se centra en la carne fresca (27,6 kilos por persona) y, de manera concreta en el pollo (10,5 kilos) y el cerdo (8,6 kilos).

Consumo de carne y productos cárnicos

En términos de gasto, la carne fresca concentra el 63,5 % del gasto y resulta significativa la participación de la carne de cerdo (57,9 euros per cápita) y de pollo (54,6 euros). La carne transformada —jamón, bacon, salchichón, algunas salchichas…— supuso 10,5 kilos y 106 euros por persona) en 2022, mientras que la demanda de carne congelada (0,9 kilos y 4,8 euros de gasto por persona) tiene una repercusión menor.

En cuanto a la evolución de la demanda, durante los últimos cinco años el consumo de carne se estaba reduciendo, pero en 2020 se produce un repunte motivado por los efectos de la pandemia (creció de 39 hasta casi 50 kilos por persona) que se ha ajustado a la baja en el año 2021 y en el año 2022 (44,7 kilos por persona y 39,1 kilos por persona, respectivamente) mientras que con el gasto sucede algo similar (llega a 349,5 euros en 2020 pero disminuye a 320,6 euros en 2021 y a 303,6 euros en 2022).

En el periodo 2018-2022, el consumo más elevado se produce en el ejercicio 2020 (49,9 kilos por consumidor) y el gasto mayor también en el año 2020 (349,5 euros por consumidor). En el grupo de carne y productos cárnicos la evolución del consumo per cápita durante el periodo 2018-2022 ha sido similar para todos los productos considerados con un notable repunte durante el ejercicio 2020 y descensos acusados en los años 2021 y 2022. Respecto a la demanda de 2018, todos los productos tienen un consumo más reducido.

Por tipo de consumidor durante el año 2022 también se dan diferencias:

  • Los hogares de clase alta y media alta cuentan con el consumo más elevado, mientras que los hogares de clase baja tienen el consumo más reducido.
  • Los hogares sin niños consumen más cantidad de carne y productos cárnicos, mientras que los consumos más reducidos tienen lugar en aquellos hogares que tienen niños menores de 6 años.
  • Si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de carne es superior.
  • En los hogares donde compra una persona con más de 65 años el consumo de carne es más elevado, mientras que la demanda más reducida se asocia a los hogares donde la compra la realiza una persona con menos de 35 años.
  • Los hogares formados por una persona muestran los consumos más elevados de carne y productos cárnicos, mientras que los índices son más reducidos a medida que aumenta el número de miembros en el hogar.
  • Por lugar de residencia, los consumidores de pequeños municipios (menos de 2000 habitantes) cuentan con mayor consumo per cápita de carne, mientras que los menores consumos tienen lugar en los municipios de 10 000 a 100 000 habitantes.
  • Por tipología de hogares, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo medio entre los retirados, los adultos independientes, las parejas adultas sin hijos y las parejas con hijos mayores, mientras que los consumos más bajos tienen lugar entre las parejas con hijos pequeños, las parejas jóvenes sin hijos, los jóvenes independientes y en los hogares monoparentales.
  • Por comunidades autónomas, Castilla y León, Navarra y País Vasco cuentan con los mayores consumos, mientras que la demanda más reducida se registra en Cantabria, Andalucía y Canarias.

El consumo de carne fresca en hostelería

En términos per cápita, durante el año 2022 el consumo extradoméstico de carne fresca, es decir en establecimientos de hostelería, también presenta distintas particularidades:

  • Las diferencias por sexo muestran un consumo superior de carne fresca en mujeres.
  • Por clase social, los consumidores de clase alta y media alta tienen un consumo superior de carne fresca fuera del hogar mientas que la menor demanda de estos productos se produce en los consumidores de clase media baja.
  • Por edades, aumenta a medida que el consumidor tiene más edad llegando al nivel máximo en individuos de 50 a 59 años mientras que las cantidades menores están en consumidores de 15 a 19 años.
  • El hábitat de residencia del consumidor de carne fresca no ofrece un patrón concluyente para la demanda extradoméstica puesto que las variaciones se van sucediendo con independencia del tamaño de la población. La demanda superior se observa en municipios entre 200 000 y 500 000 habitantes mientras que la más reducida se asocia con los municipios menores de 2000 habitantes.
  • Finalmente, por áreas geográficas se observan desviaciones positivas con respecto al consumo extradoméstico medio en el área metropolitana de Madrid y en Levante, mientras que los consumos más reducidos tienen lugar en el resto de Cataluña y Aragón, área metropolitana de Barcelona, las zonas Noroeste, Norte-centro, y Andalucía.
Resumen
Radiografía del consumo de carne y productos cárnicos en España
Título
Radiografía del consumo de carne y productos cárnicos en España
Descripción
Durante el año 2022, los hogares españoles consumieron algo más de 1800 millones de kilos de carne y productos cárnicos (39 kilos por persona) y gastaron en total más de 14 000 millones de euros (304 euros por persona) en este grupo de productos.
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