Como los boquerones  en vinagre de toda la vida, pero con sardinitas frescas. Incluso mejor aún que los boquerones, porque aunque en principio tenemos la impresión de que la sardina tiene un gusto más fuerte, el resultado final con esta elaboración resulta de un sabor muy suave y agradable. Partimos de un tipo de presentación […]

Como los boquerones  en vinagre de toda la vida, pero con sardinitas frescas. Incluso mejor aún que los boquerones, porque aunque en principio tenemos la impresión de que la sardina tiene un gusto más fuerte, el resultado final con esta elaboración resulta de un sabor muy suave y agradable.

Partimos de un tipo de presentación de sardina fresca que ya venden en casi todas las pescaderías abiertas en «mariposa», unas piezas de tamaño pequeño, sin espinas y completamente limpias.

El proceso de marinado es muy similar al de los boquerones: para lavarlas y “blanquearlas”, dejamos los filetes de sardina en un recipiente bajo el grifo de agua abierto con un ligero chorrito, de modo que el agua se vaya renovando contínuamente.

Una vez hecho esto -20 minutos o media hora es más que suficiente- vamos colocando los lomos sobre una fuente y cada vez que completemos una capa rociamos por encima con un pellizco de

Cuando hayamos colocado todas las capas, cubrimos la totalidad del contenidocon la misma combinación de aliño y dejamos reposar en el frigorífico. Pasadas unas seis horas, las sardinas marinadas están listas para servir. Se pueden tomar solas, sobre patatas chips, en ensalda, sobre pan tostado y una base de tumaca… al gusto.

Ingredientes: sardinas “mariposa”, sal, ajo picado, perejil, vinagre, limón y aceite de oliva virgen.