Se acaban las fiestas navideñas y entre las sobras que se han ido acumulando, es muy fácil que nos encontremos en el frigorífico con unos cuantos langostinos o gambas que ya no sabemos como reciclar. Una buena sopa casera, calentita y ligera es una estupenda opción para compensar los excesos de estos días. Necesitaremos: alrededor […]

Se acaban las fiestas navideñas y entre las sobras que se han ido acumulando, es muy fácil que nos encontremos en el frigorífico con unos cuantos langostinos o gambas que ya no sabemos como reciclar. Una buena sopa casera, calentita y ligera es una estupenda opción para compensar los excesos de estos días.

Necesitaremos: alrededor de cuarto de kilo de gambas o langostinos, tomate frito, puré de patatas, crema de queso, un cubito de caldo de pescado, cebolla, sal, pimienta, perejil, mantequilla y aceite de oliva.

Picamos la cebolla, la sofreímos en aceite de oliva hasta que cambie de color. Añadimos el tomate frito y las gambas cortadas en trocitos, removemos un minuto y agregamos un litro de agua con el cubito de caldo de pescado.

Le añadimos un par de cucharadas de puré de patatas, la crema de queso, una nuez de mantequilla, la pimienta y el perejil.

Dejamos hervir cinco minutos a fuego medio y la sopa está lista. Le añadimos por encima el huevo duro picado y a la mesa.