Cuando en 1893 el capitán Richard With aceptó el reto de inaugurar una ruta marítima regular entre el sur de Noruega y las costas del norte —miles de islas y arrecifes sin cartografiar ni balizar, con las corrientes más fuertes de Europa— muchos pensaron que era una locura: en verano la navegación era extremadamente laboriosa, […]
Cuando en 1893 el capitán Richard With aceptó el reto de inaugurar una ruta marítima regular entre el sur de Noruega y las costas del norte —miles de islas y arrecifes sin cartografiar ni balizar, con las corrientes más fuertes de Europa— muchos pensaron que era una locura: en verano la navegación era extremadamente laboriosa, en invierno, sencillamente imposible. Pero su barco, para sorpresa de muchos, no se hundió.
Ahora, la compañía fundada por Richard With, Hurtigruten, ha puesto en marcha una iniciativa local de alimentos que se traducirá en la inversión en pequeños negocios, a menudo rurales, en las comunidades locales de la costa noruega, así como en una experiencia gastronómica más auténtica para los clientes de la naviera incorporando a la cocina de abordo los mejores productos locales y de temporada.
Un nuevo menú que se adapta a las especialidades del momento de las zonas que los barcos están visitando. Por ejemplo, como parte de la carta de invierno que se ofrece durante esta temporada ‘Hunting The Light’ (Tras la Aurora Boreal), todas las noches se sirven especialidades locales como un cuello de cerdo noruego asado con repollo colorado marinado y un caldo especiado seguido de tjukkmelkspudding, un tradicional pudding de leche del distrito Røros; una pechuga de buey asado con raíces de verduras de invierno que se prueba en la localidad de Kirkenes con un postre helado de arándanos y bizcocho; o un exquisito paté de reno y bacalao típico de la región de Finnmark que los pasajeros degustan al llegar a Hammerfest.
Cooperación con las comunidades locales
La compañía trabaja con las comunidades locales de una manera que resulte beneficiosa para ambas partes. De hecho, se ha unido con Innovation Norway y Matmerk —una agencia gubernamental que ayuda a impulsar a los proveedores con un segmento de mercado más pequeño— para identificar a empresas locales cuyos productos mejoran aún más la autenticidad de la oferta culinaria a bordo. El 80 % del suministro de los barcos tiene su origen en Noruega, pero están trabajando para garantizar que los alimentos se obtengan lo más cerca posible de las áreas hacia donde navegan y descubrir los ingredientes auténticos de las regiones del interior. Más de 200 proveedores locales ya han mostrado su interés ofreciendo todo un catálogo de productos y bebidas a la compañía.
En la siguiente etapa se evaluará cada uno de los productos y se incorporarán los más apropiados en los menús de a bordo. Y es que uno de los grandes retos para una pequeña empresa es ser capaz de suministrar la gran cantidad de productos requeridos por los barcos. En la siguiente fase del proyecto, Hurtigruten identificará y escogerá a los pequeños proveedores para trabajar en sus naves y a través de la colaboración con Innovation Norway, les ayudará a impulsar y mejorar su negocio lo suficiente como para poder abastecer los barcos de forma regular. Por ejemplo, un fabricante de queso local que actualmente está produciendo pequeñas cantidades, recibirá así ayuda para expandir y crear más empleo y, a su vez, los pasajeros degustarán su producto a bordo por primera vez. La búsqueda de empresas locales ya ha comenzado y Hurtigruten espera poder anunciar los primeros socios en los próximos meses.
Los barcos también tienen previsto utilizar señalización para mejorar la experiencia gastronómica a bordo a través de la explicación de los platos. Por ejemplo, anunciando que “el cordero que se sirve para el almuerzo ha llegado hoy de la granja de Johan situada a tan sólo dos millas náuticas a estribor” o que “los langostinos se cargaron directamente del barco del pescador a bordo en el último puerto”.
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