El cultivo intercalado es una técnica agrícola antigua en la que se cultivan dos o más especies de plantas simultáneamente en el mismo campo. Este método de cultivo puede aumentar el rendimiento de los cultivos hasta en un 20 % y mejorar la salud del suelo.
Este último puede reducir la necesidad de fertilizantes sintéticos hasta en un 50 %. Los cultivos intercalados también pueden aumentar la biodiversidad, lo que aumenta la resiliencia de los sistemas agrícolas al cambio climático. En general estos cultivos proporcionan una forma sostenible y eficiente de producir alimentos, ya que aumentan la productividad de la tierra y al mismo tiempo reducen la necesidad de fertilizantes sintéticos.
Cultivo intercalado de leguminosas y cereales
Y en concreto, en el cultivo intercalado de leguminosas y cereales se plantan en el mismo campo cultivos de leguminosas, como frijoles o guisantes, junto con cultivos de cereales, como trigo o cebada.
Este es el planteamiento del proyecto europeo Leguminose, en el que participan UPA y el CSIC, que reúne a agrónomos, microbiólogos del suelo, biólogos vegetales, geocientíficos, informáticos, expertos en políticas y comunicación de diez países y que acaba de presentar las conclusiones de las siembras realizadas el pasado mes de noviembre de 2023 en una parcela de Cuenca, comparando la combinación de cebada con yeros y cebada con habines.
Los resultados preliminares apuntan a que la cebada que se ha desarrollado sola ha sufrido una evolución claramente diferente a la cebada que se ha desarrollado en combinación con las leguminosas. Aunque todavía quedan varias semanas para que los cultivos terminen su ciclo, aparentemente es posible que los datos finales de rendimiento tengan diferencias significativas y la cebada que ha convivido con las leguminosas pueda superar en kilos a la cebada que se ha desarrollado sola.
Otro de los aspectos a tener en cuenta es la posible reducción de insumos, principalmente de abonado, por la mejora aportada por las leguminosas, así como el efecto de las diferentes dosis de siembra elegidas en cada caso. En esta experiencia concreta se ha optado por no aportar ningún tipo de fertilizante, de manera que así se podrá observar la diferente respuesta que los cultivos o las asociaciones de cultivo muestran a esta situación.
El proyecto Leguminose analizará durante ésta y la próxima campaña todos los resultados que se vayan obteniendo, a la vez que llevará a cabo más actividades de divulgación y formación de agricultores. En este sentido, tras los resultados de este cultivo en Cuenca, el próximo día 21 de mayo tendrá lugar una nueva jornada en la provincia de León, donde se podrá ver la evolución de otras de las mezclas sembradas, en este caso veza-cebada.


