El espeto es una de las propuestas gastronómicas más típicas de la costa andaluza, especialmente en la zona de la Costa del Sol, cuya característica diferencial es que el pescado —tradicionalmente sardinas— se ensarta en una cañas finas y largas y se asa en la propia playa con un fuego de leña.
Y, como cada año, la localidad malagueña de Torremolinos acogerá este próximo sábado, 3 de agosto una nueva edición —la décima ya— del Concurso de Espetos de la Costa del Sol, que se celebrará en Costa Lago-Playamar, en el que solo pueden participar espeteros profesionales de los pueblos y ciudades que componen la Costa del Sol Oriental y Occidental, es decir de Málaga, Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Marbella, Estepona, Manilva y Casares, Rincón de la Victoria, Vélez Málaga, Algarrobo, Torrox y Nerja. También se podrán presentar espeteros amateur que acrediten haber recibido formación por parte de la Asociación de Espeteros.
Concurso de Espetos
El certamen elige cada año al mejor espetero o espetera de la Costa del Sol, y a continuación se elebrar una sabrosa espetada popular a la que asisten miles de personas de la zona, de la que parte de lo recaudado tendrá un fin benéfico, este año a favor de la ONG Emaus, organización laica sin ánimo de lucro dedicada a promover la inclusión social y a la protección del medio ambiente.
El concurso, organizado por el Círculo de Empresarios de Torremolinos, reivindica la labor de los profesionales que se dedican a este arte de cocinar y tiene como objetivo potenciar esta forma tan propia de la zona de elaborar pescados, apoyando y respaldando que el espeto sea declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.


