Daniel Young, ex crítico de gastronomía del diario New York Daily News y en la actualidad residente en Gran Bretaña al frente de la publicación on line de alimentación youngandfoodish.com, afirmaba hace poco en esta página que «tan pronto como se habla de comida en redes sociales como Facebook o Twitter, la gente despierta». Daniel […]

Daniel Young, ex crítico de gastronomía del diario New York Daily News y en la actualidad residente en Gran Bretaña al frente de la publicación on line de alimentación youngandfoodish.com, afirmaba hace poco en esta página que «tan pronto como se habla de comida en redes sociales como Facebook o Twitter, la gente despierta».

Daniel Young añadía : «Es posible que un momento determinado uno sea muy aficionado a la moda, al fútbol, o a la música, pero al final todos queremos comer y queremos comer lo mejor posible, independientemente de la edad».

El hecho de estar twiteando, medio oculto detrás de la pantalla de un ordenador ¿puede resultar en principio la antítesis de un gourmet sociable? Pues al parecer no, al menos a juzgar por la reciente cena organizada por este periodista en un conocido restaurante de Londres, a la que asistieron un buen número de jóvenes de alrededor de 18 años, un evento que giraba alrededor de recetas relacionadas con la carne.

La cena fue organizada por el propio Daniel Young, a partir de una conversación mantenida en Twitter con una serie de jóvenes participantes a los que invitaba a opinar sobre que tipo de carne les gustaba más y cómo preferían que estuviera cocinada.

Dos buenos chefs para una buena carne

La charla fue poco a poco creciendo en interés y acabó con una convocatoria para cenar en el conocido restaurante londinense Racine, donde su chef y propietario Henry Harris, junto al carnicero Darragh O’Shea del prestigioso Jack O’Sheas de Knightsbridge, prepararon tres diferentes cortes de carne: una costilla de ternera con salsa bearnesa, un filete clásico con salsa de pimienta y un onglet  -solomillo de vacuno con un corte especial- con chalotas.

Después de probar los tres tipos de carne, regados con varios ejemplos de vino tinto, este grupo de aficionados a los que nadie esperaríamos encontrar en la sala de juntas de una multinacional, ni en ningún consejo de un banco, pero todos ellos absolutos apasionados por la comida, seleccionaron como ganador, por unanimidad, el solomillo, una decisión muy similar a la que hubiera tomado, sin duda, cualquier otro grupo de adultos o de expertos gourmets.