Un total de trescientos cincuenta olivos ubicados a lo largo de la zona arqueológica de la icónica ciudad italiana de Pompeya, han sido la fuente productora del primer aceite de oliva producido en la antigua ciudad desde que la conocida erupción volcánica la sepultara el año 79 d.C.

Así lo recoge la publicación especializada estadounidense Olive Oil Times en un artículo firmado por Paolo DeAndreis en el que se explica que estos trescientos cincuenta olivos crecen a lo largo de sesenta y seis hectáreas en la histórica ciudad romana, poblando los patios de las antiguas casas de Pompeya y algunos espacios verdes.

Esta ubicación tan dispersa de los árboles supone un importante reto de cara a la recolección de la aceituna, ya que tanto para recogerla como para realizar las labores de cuidado y mantenimiento de los árboles los agricultores tienen que repartirse a lo largo de una superficie muy amplia.

«Además de los olivos, en Pompeya crecían varias especies vegetales locales. Todas ellas se han recuperado como parte del proyecto de restauración», explica Nicola Di Noia, directora general de la asociación de productores de aceite de oliva, Unaprol, añadiendo que, una vez se logró recuperar los olivos, estos se podaron según su ubicación, pensando tanto en las necesidades de producción como en las paisajísticas.

Pompeya vuelve a producir aceite

Los olivos de Pompeya incluyen cultivares italianos populares como Moraiolo y Leccino, pero muchos proceden de cultivares locales, mucho menos conocidos. «Hay olivos estrictamente ligados a la región, como Ravece, Ortice o Carpellese. El Parque Arqueológico de Pompeya siempre se ha dedicado a investigar especies antiguas con el objetivo de recuperar no sólo sus árboles, sino de revivir el vínculo único de la Pompeya moderna con su historia. Hay Domus cuyos patios han sido restaurados, donde ahora vuelven a prosperar las plantas de aquellos tiempos antiguos”, comenta Nicola Di Noia.

Los agricultores y asociaciones locales se encargan de podar los árboles y atender sus necesidades durante toda la temporada, cosechar y transformar las aceitunas. Y todo el aceite de oliva producido por esas aceitunas se convierte en el exclusivo aceite de oliva virgen extra de Pompeya y se devuelve al Parque Arqueológico de la ciudad.

Los antiguos habitantes de Pompeya consumían mucho aceite de oliva, aunque sólo lo producían parcialmente y la mayor parte se importaba de regiones de todo el Imperio Romano. Lo utilizaban para muchos fines, no sólo para el consumo, sino también para la limpieza o la cosmética y como combustible para las lámparas de aceite.

Resumen
Pompeya vuelve a producir aceite de oliva, 2000 años después de la erupción volcánica
Título
Pompeya vuelve a producir aceite de oliva, 2000 años después de la erupción volcánica
Descripción
Un total de trescientos cincuenta olivos ubicados a lo largo de la zona arqueológica de la icónica ciudad italiana de Pompeya, han sido la fuente productora del primer aceite de oliva producido en la antigua ciudad desde que la conocida erupción volcánica la sepultara el año 79 d.C.
Autor