«Cuando los suplementos se utilizan bien, bajo el consejo individualizado de un profesional, pueden ser muy útiles, pero dejan de serlo cuando se consumen sin necesidad, solo atendiendo a la publicidad y sin consejo profesional».
Así lo asegura María José Alonso, profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), añadiendo que “a pesar del dictado de las modas, las redes sociales y lo que hagan los famosos de turno, la toma de suplementos alimenticios o vitamínicos siempre debería individualizarse y aconsejarse según la alimentación y la actividad de cada persona. Sin embargo, hay ciertos nutrientes básicos que no deberían faltar en la dieta de ninguna persona y que puede convenir suplementar si no se consigue llegar a las dosis diarias recomendadas con la alimentación o en condiciones de mucho desgaste”.
Suplementos para el otoño
Entre ellos, la experta de la UOC recomienda para afrontar con energía el otoño:
El grupo de vitaminas del complejo B, que intervienen en las reacciones del organismo que nos permiten mantener el nivel de energía, ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga, y también contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso y la función psicológica.
El magnesio, que además de ayudar a disminuir el cansancio y la fatiga, contribuye al mantenimiento de músculos y huesos en condiciones normales.
Para los usuarios más avanzados, aunque quizás debería aplicarse a todos, las plantas adaptógenas (rodiola, ashwagandha, ginseng…), que ayudan al organismo a adaptarse al estrés físico y mental, o los ácidos grasos omega-3, que tienen un papel fisiológico clave en la salud cardiovascular, la función cerebral y la reducción de la inflamación.


