Después de que en septiembre se desvelara el primer plato a competición en el próximo  Bocuse d’Or, seleccionado por la organización en honor a su fundador, Paul Bocuse, ahora el certamen gastronómico ha querido también homenajear a Joël Robuchon —fallecido el pasado mes de agosto— incluyendo un Chartreuse Vegetal con Moluscos.

El Bocuse d’Or, que tendrá lugar el próximo enero en la ciudad francesa de Lyon, quiere rendir homenaje en 2019 a dos grandes chefs que han contribuido significativamente a promover el evento y que han fallecido este año: Paul Bocuse, fundador del concurso y Joël Robuchon, su primer y último Presidente Honorario. En honor a su memoria, los finalistas de una de las  competiciones de cocina más exigentes del mundo deberán elaborar dos platos tradicionales a los que tendrán que ponerle tanta imaginación como destreza.

Recordando a Joël Robuchon

De este modo, en memoria de Paul Bocuse, los concursantes tendrán que cocinar un Costillar de ternera con cinco chuletas principales preparadas con vísceras asadas.

Y, recordando a Joël Robuchon, deberán preparar un Chartreuse Vegetal con Moluscos. Los candidatos deberán cocinar dos Chartreuse de ocho porciones cada uno. Éstas deben ser idénticas, elaboradas como mínimo con un 50 % de productos vegetales y rellenas de un guiso hecho a base de cuatro tipos de moluscos (vieiras, mejillones, ostras y berberechos). Aunque  el tamaño del Chartreuse viene estipulado —no puede exceder los 20 cm de diámetro— la interpretación de la receta es libre.

El resultado final será presentado en un plato que proporcionará la organización. Servidos calientes, los Chartreuse se riegan con una sola salsa, mientras que sus acompañamientos se componen de una o varias verduras como brotes de ensalada o hierbas aromáticas. Los productos autorizados son todo tipo de vegetales disponibles en el mercado excepto trufas —incluidas verduras, cereales, semillas y derivados—, huevos, cualquier producto lácteo, una cesta de marisco con 32 vieiras, 60 mejillones, 18 ostras de grado dos y 60 berberechos. Los Chartreuse deben estar cocinados en cinco horas desde el comienzo de la prueba.

Laboratorio para la cocina mundial

El Bocuse d’Or es un auténtico laboratorio para la cocina mundial. Sus veinticuatro finalistas se enfrentan a un reto que exige tanta creatividad como habilidades técnicas. De esta forma, el certamen reproduce fielmente la atmósfera que se respira en las cocinas profesionales: una sutil mezcla de aromas, sabores y saber hacer.

Resumen
Un Chartreuse Vegetal con Moluscos en honor a Joël Robuchon en el Bocuse d’Or
Título
Un Chartreuse Vegetal con Moluscos en honor a Joël Robuchon en el Bocuse d’Or
Descripción
Después de que en septiembre se desvelara el primer plato en el Bocuse d’Or en honor a su fundador, Paul Bocuse, se ha querido también homenajear a Joël Robuchon incluyendo un Chartreuse Vegetal con Moluscos.
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