Muchos de los turistas españoles que en estos momentos estén planeando viajar por el mundo, probablemente todavía no se han preguntado algo fundamental: una vez que aterricen, ¿cuál es la forma más rápida y económica de llegar al hotel? Algunos aeropuertos se encuentran muy alejados del centro de las ciudades, por lo que conviene analizar todas las opciones con antelación y, de esta forma, ahorrar tiempo y dinero.

Para evitar este problema y ayudar a evitar pagar más de lo necesario por trasladarse desde el aeropuerto al destino final, la agencia de viajes Rumbo ha querido analizar las diferentes opciones para desplazarse desde algunos de los aeropuertos más concurridos del mundo. En el análisis se han tenido en cuenta cuatro opciones distintas: tren, autobús, taxi y Uber.

Aeropuertos internacionales

Londres: Desde el aeropuerto de Heathrow hasta el centro de la ciudad, la solución más económica es el autobús. Aun así, para los viajeros que necesiten ahorrar tiempo, se recomienda el tren. Es cinco veces más rápido y, aunque el precio se multiplica por cuatro con respecto al del autobús, en ocasiones merece la pena, sobre todo teniendo en cuenta los atascos de tráfico que caracterizan a la capital británica.

Barcelona. El tren es una opción más económica que el autobús, pero también es el medio más lento. En concreto, tarda tres veces más en llegar. Sería la opción más recomendable para aquellos que no tengan prisa por llegar y quieran distraerse por el camino con el paisaje entre Barcelona y El Prat.

París. Desde el aeropuerto Charles de Gaulle, el tren RER es la forma más rápida y cómoda de llegar al centro de la capital francesa, pero cuidado: hay que tener siempre en cuenta el horario del vuelo. Y es que, a partir de la una de la madrugada los únicos medios de transporte disponibles desde el aeropuerto son el coche y el taxi, y estos últimos pueden aplicar un recargo de hasta un 15% en su tarifa.

Ámsterdam. El trayecto entre el aeropuerto y el centro de la ciudad dura sólo quince minutos con Uber. Con un taxi también, pero el precio sale diez euros más caro de media. Además, conviene saber que en Ámsterdam existen diferentes compañías de taxis, cada una con una tarifa diferente, por lo que, si se prefiere coger un taxi, lo recomendable es hablar con el conductor e informarse bien antes de subir, para evitar sorpresas.

Nueva York. Desde el aeropuerto John f. Kennedy la opción más rápida y económica es el tren. Cuesta menos de la mitad que el autobús, y tarda cuarenta minutos menos. Quienes prefieran la comodidad de un coche y estén indecisos entre Uber o taxi, deben saber que muchas veces merece la pena elegir el taxi tradicional, ya que tiene una tarifa fija de 52 dólares más peajes para traslados hasta Manhattan, mientras que la tarifa de Uber dependerá del tráfico que haya ese día y de la demanda de usuarios.

Bangkok. Desde el aeropuerto, el tren es la opción más económica y rápida de llegar al centro de la ciudad. Cuesta sólo unos pocos euros y tarda treinta minutos.

Hong Kong. De todos los aeropuertos analizados, el de Hong Kong es el más alejado del centro de la ciudad (34 km). La opción más rápida de trasladarse es el tren, ya que tarda apenas 25 minutos. En coche serían 45 minutos y en autobús, el doble: hasta 90 minutos tarda en recorrer el trayecto entre el aeropuerto y el centro de la ciudad.

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Claves para desplazarse desde los aeropuertos más concurridos del mundo
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Muchos de los turistas que estén planeando viajar por el mundo, probablemente todavía no se han preguntado algo fundamental: una vez que aterricen, ¿cuál es la forma más rápida y económica de llegar al hotel?
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