Una tradición basada en los métodos de pastoreo más ancestrales en un país referente en quesos artesanales, como es Suiza. Son los quesos d’Alpage, un producto que se elabora exclusivamente en los meses veraniegos, en pequeñas queserías situadas en la alta montaña.

En el país helvético se preservan las tradiciones de pastoreo más ancestrales, como ésta consistente en que durante los meses de verano el ganado suba a pastar a las zonas más altas de las montañas y elaborar allí los quesos en pequeñas queserías que siguen las recetas de siempre y cuya producción es muy limitada, lo que convierte a este tipo de quesos en especialidades muy demandadas.

Unos parajes alpinos situados entre 1.000 y 2.500 metros de altitud y en los que, tras el habitual deshielo anual, las vacas pasturan libremente, produciendo así una leche de muy alta calidad que es finalmente la materia prima que se emplea en las queserías situadas en las inmediaciones de los prados. Allí, los maestros queseros calientan la leche fresca del mismo día en grandes calderos de cobre sobre fuego alimentado con madera de bosque —así se lleva haciendo desde hace siglos— para posteriormente elaborar el queso de la manera más artesanal.

Quesos d’Alpage

La preservación de estos pastos de alta montaña está plenamente garantizada en Suiza gracias a una larga tradición que se ha perpetuado a lo largo de los siglos en cuanto al pastoreo del ganado, una forma de evitar la desertización de las zonas alpinas, ya que al no ser aptas para la agricultura, de otra manera ya habrían desaparecido.

Algunos de los quesos d’Alpage más conocidos son, por ejemplo, Le Gruyère d’Alpage —de sabor intenso y mucho carácter, se elabora en unas sesenta queserías de alta montaña en un tamaño ligeramente inferior al Gruyère clásico y con un periodo de maduración de 18 a 24 meses—, L’Etivaz —especiado, aromático y afrutado, con una textura y color que se perfeccionan durante la maduración natural de hasta dos años de duración—, el Vacherin Fribourgeois d’Alpage —un queso de aromas complejos procedente de los preAlpes de Friburgo que madura de 12 a 25 semanas—, y el Sbrinz d’Alpage, considerado uno de los quesos más antiguos de Suiza, con período de envejecimiento de al menos 30 meses que le hace delicado y muy fácil de digerir.

Resumen
Comienza la temporada de los quesos d'Alpage suizos
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Comienza la temporada de los quesos d'Alpage suizos
Descripción
Una tradición basada en los métodos de pastoreo más ancestrales en un país referente en quesos artesanales, como es Suiza. Son los quesos d'Alpage, un producto que se elabora exclusivamente en los meses veraniegos, en pequeñas queserías situadas en la alta montaña.
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