Los Alimentos de Calidad Diferenciada son productos que están protegidos por una normativa de la Unión Europea que garantiza el cumplimiento de unos requisitos superiores a los exigidos para el resto de los productos.
En este sentido, las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) e Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) constituyen el sistema utilizado en nuestro país para el reconocimiento de esta calidad diferenciada avalada por la UE, consecuencia de características propias y diferenciales, debidas al medio geográfico en el que se producen las materias primas, se elaboran los productos, y a la influencia del factor humano que participa en las mismas.
Como es el caso de la conocida Ternera Avileña, la primera Denominación de carne fresca amparada en España —en 1988 se reconoce con carácter provisional la Denominación Carne de Ávila y en 1990 se aprueba la Denominación Específica Carne de Ávila y su Consejo Regulador— y con reconocimiento en la legislación de la Unión Europea bajo el nombre de Indicación Geográfica Protegida (IGP) Carne de Ávila.
Un producto cuya calidad da lugar a elaboraciones culinarias como esta Costillas de ternera al horno, en base a una receta ofrecida por la IGP Carne de Ávila.
Costilla de ternera al horno
INGREDIENTES
- 2 kg de costillas de ternera
- 8 cucharadas de aceite
- 4 cucharadas de vinagre
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 4 cucharadas de ketchup
- Unas gotas de tabasco
- Sal y pimienta
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 180 ºC.
Salpimentamos la carne por ambas caras.
En una fuente refractaria para horno vertemos medio vaso de agua, colocamos encima las costillas, y horneamos a 180 ºC durante 30 minutos, pintándolas con su jugo cada 10 minutos.
En un bol mezclamos el aceite, el vinagre, el zumo de limón, el kétchup, el tabasco, sal y pimienta y mezclamos todo bien.
Pasado el tiempo del horno, sacamos la fuente y pintamos las costillas con el aliño, añadimos otro medio vaso de agua al fondo y continuamos el asado durante 1 hora y media o hasta que las costillas estén doradas y tiernas, acordándonos de darle la vuelta a la carne cada media hora y pintarla frecuentemente con el aliño y con el jugo desprendido durante la cocción.
Servimos las costillas acompañadas con alguna guarnición al gusto: verduritas a la plancha, patatas panadera, puré de patata…



