Un nuevo libro titulado La cocina de la familia, que saldrá a la venta el próximo mes de octubre, contará en palabras de Ferrán Adriá y de su propio equipo de colaboradores, cómo comen internamente quienes trabajan día a día en el que durante años ha sido considerado como el mejor restaurante del mundo, elBulli. […]

Un nuevo libro titulado La cocina de la familia, que saldrá a la venta el próximo mes de octubre, contará en palabras de Ferrán Adriá y de su propio equipo de colaboradores, cómo comen internamente quienes trabajan día a día en el que durante años ha sido considerado como el mejor restaurante del mundo, elBulli.

La cocina de la familia reunirá 31 menús que los componentes del equipo preparan a diario, que comen antes de comenzar su labor de atención a los clientes y que según ha comentado en diversas ocasiones Adriá, tiene un coste máximo de 4 euros por persona.

El libro se ha ido componiendo al mismo tiempo que se preparaba la edición de otra publicación, ‘El Bulli 2011’,  el más reciente anuario correspondiente a la última temporada en la que el mítico restaurante de Roses se encuentra operativo, antes de reconvertir su actividad en una Fundación.

Menús para un equipo, en lugar de recetas para casa

Lo fundamental, explica Adriá, es que el nuevo libro “muestra menús, en lugar de recetas, una forma de organizar la alimentación diaria de un equipo que resulta más útil”, poniendo como ejemplo que uno de estos menús podría estar compuesto por “mejillones a la marinera, lubina con patatas y tocinillo de cielo con nata”, una de las combinaciones que el chef recordaba haber tomado recientemente.

Según recoge la periodista Lisa Abend en su libro Los aprendices de hechicero, recientemente presentado como base de un posible guión para una superproducción de Hollywood, la comida para los empleados se realiza “en la ‘cocina pequeña, que se encuentra entre la cocina principal y la zona del lavaplatos”.

Un limitado número de cocineros y aprendices son los que a diario se encargan de elaborar la comida para el equipo completo, que comen todos juntos, a la misma hora y en la misma cocina donde han sido preparados los platos, que en escasamente media hora vuelve a estar recogida y limpia para ejercer nuevamente su función de servicio al restaurante y sus comensales.