El próximo 1 de julio entrará en vigor, en el estado norteamericano de California, una ley que prohíbe la producción y venta de foie gras en todo el territorio estatal. La ley, que fue aprobada en 2004, con un amplio margen de aplicación, responde a la creciente preocupación ciudadana respecto al maltrato sufrido por ocas, […]

El próximo 1 de julio entrará en vigor, en el estado norteamericano de California, una ley que prohíbe la producción y venta de foie gras en todo el territorio estatal. La ley, que fue aprobada en 2004, con un amplio margen de aplicación, responde a la creciente preocupación ciudadana respecto al maltrato sufrido por ocas, gansos y patos, al forzar extraordinariamente su régimen de alimentación para producir este producto.

Según informaba el diario The New York Times, esta no es la única ocasión en que un territorio estadounidense ha intentado prohibir foie gras. Ya se hizo en la ciudad de Chicago en 2006, produciendo una reacción en un buen número de restaurantes que –como durante la Ley Seca en los años 20– siguieron sirviéndolo clandestinamente. En este caso, la prohibición del foie gras duró apenas dos años.

California-foie3California, por delante en conciencia ciudadana

En este sentido, California va un paso por delante que el resto del país en su apuesta por regular y evitar el consumo de alimentos exóticos. Hace ya unos meses, el gobernador Jerry Brown firmó una ley que prohíba la venta de sopa de aleta de tiburón y un restaurante de sushi en Santa Mónica fue clausurado el año pasado tras haber sido acusado de servir ilegalmente carne de ballena.

A favor y en contra

Pero el asunto del foie gras ha inspirado argumentos mucho más apasionados, con evidencias por ambos lados ofrecidas por expertos y vídeos públicos, unos testimoniando sobre la crueldad con la que se alimenta a ocas, gansos y patos; y otros defendiendo el derecho de los ciudadanos a seguir disfrutando de este apreciado producto.

En esta última opinión se sitúa Marion Nestle, profesora de estudios de alimentación y salud pública en la Universidad de Nueva York, quien ha declarado que considera excesiva la ley de California: «¿Qué es lo que se está regulando aquí?» se pregunta la profesora. «Se está negando a la gente alimentos que en otros países muchas personas han estado comiendo durante generaciones. Ellos no piensan que el proceso de engorde de los patos o gansos les resulte doloroso a los patos o gansos. He visto los videos y todos muestran lo mismo: los animales parecen correr para ser alimentados».

A lo que añade Marion Nestle: «la cuestión es si crees o no en que la matanza de animales para alimentar a personas es aceptable. Se trata de un juicio moral. Es una pendiente resbaladiza desde un punto de vista ético».

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