Los 650 invitados al Palacio de Buckingham el próximo 29 de abril para asistir a la recepción que tendrá lugar después de la ceremonia de la boda real del Príncipe Guillermo y Kate Middleton disfrutarán de un modesto cóctel a base de champagne, pastel de boda y aperitivos de dos bocaditos, o lo que es […]
Los 650 invitados al Palacio de Buckingham el próximo 29 de abril para asistir a la recepción que tendrá lugar después de la ceremonia de la boda real del Príncipe Guillermo y Kate Middleton disfrutarán de un modesto cóctel a base de champagne, pastel de boda y aperitivos de dos bocaditos, o lo que es lo mismo, canapés.
Esta decisión, como era de esperar, ha generado un gran debate en el país, donde muchos ingleses se preguntan si la decisión de dar la bienvenida diplomáticos y jefes de estado de medio mundo con bocaditos de comer a mano es la correcta en una recepción histórica.
Opiniones autorizadas
"Suena muy extraño", comentaba el príncipe Dimitri de Yugoslavia, que ha asistido a un buen número de bodas reales, aunque no ha sido invitado a esta. "Por lo que yo recuerdo de todas las otras bodas reales a las que he ido, siempre se sirve la mejor comida posible".
Las familias del Príncipe Guillermo y Kate Middleton han intentado equilibrar todos los aspectos que rodean la boda de la pareja. Asesores diplomáticos y antiguos empleados de palacio comentan que la decisión de no servir una comida con los invitados sentados se ha tomado por razones de protocolo, de logística de la cocina de palacio y tal vez por la preocupación acerca de cómo el público vería una costosa fiesta real en los actuales momentos de crisis económica.
El menú es en parte consecuencia de las limitaciones físicas del Palacio de Buckingham. Darren McGrady, que ha sido jefe de la casa real durante 15 años, comentaba recientemente que las cocinas de palacio están equipadas para manejar, como máximo, las cenas formales habituales para alrededor de 150 personas, como la que la reina le ofrecerá al presidente Barack Obama el próximo mes de mayo.
"El palacio no está pensado para servir una comida o buffet enorme a 600 o 700 personas sentadas", continuaba McGrady. “Los canapés se sirven a menudo en las recepciones diplomáticas, ofrecidos en bandejas por camareros a pie. Están diseñados para ser comidos en dos bocados, algo que puede ser muy útil si un invitado necesita dejarlo aparte con el fin de recibir a un dignatario que pasa a su lado”.
15 canapés para cada invitado
Darren McGrady espera que los cocineros del palacio elaboren alrededor de 10.000 aperitivos para la recepción, unos 15 canapés para cada invitado. El palacio normalmente hace ocho tipos de canapés, cinco fríos y tres calientes. Las especialidades incluyen salmón ahumado, crepes de hierbas, empanadas de Cornualles y rollos de salchicha inglesa. En ocasiones anteriores, recuerda, los canapés se acompañaban con champagne, vino espumoso o una limonada hecha con sales de Epsom que es la especialidad del palacio.

