La pasada semana el Parlamento Europeo rechazó la propuesta de la Comisión sobre las importaciones de organismos genéticamente modificados, OGM, para el consumo humano y animal y ha solicitado una nueva propuesta.

En este sentido, la organización internacional Slow Food ha emitido un comunicado en el que celebra esta decisión. La prohibición del uso de alimentos genéticamente modificados a nivel de países —afirma Slow Food—habría sido imposible de aplicar según las reglas del mercado común europeo. El contenido de esta propuesta no hubiera servido para proteger a los ciudadanos europeos y al medio ambiente contra los riesgos relacionados con el uso de productos transgénicos.

Entre las enmiendas presentadas en el informe de Giovanni La Via y votadas en el Parlamento Europeo, dos eran de particular interés para la sociedad: la primera, que solicitaba a la Comisión la presentación de una nueva propuesta, fue aprobada por los miembros del Parlamento; la segunda, que incluía una moratoria para la posible autorización de nuevos productos transgénicos y la renovación de los antiguos, fue rechazada.

“Los Estados miembros han enviado un mensaje claro contra los transgénicos en las últimas semanas, y así lo han hecho también los ciudadanos europeos. El Presidente Juncker prometió la revisión de las normas de procedimiento que rigen las autorizaciones de OGM en Europa, por lo que la Comisión no tendría más la capacidad de autorizar OGM cuando una clara mayoría se opone a ello. La propuesta actual no cumple con este compromiso. Si la Comisión no es sorda frente a los ciudadanos, a los miembros del Parlamento y a los Estados miembros, entonces debe presentar una nueva propuesta”, afirma sobre esta decisión del Parlamento Ursula Hudson, Presidente de Slow Food Alemania.

Dudas sobre el TTIP

Slow Food lamenta sin embargo el rechazo de la propuesta de moratoria sobre nuevos productos genéticamente modificados, que hubiera permitido a los responsables de la toma de decisiones trabajar en un entorno menos influenciado por los intereses del mercado.

El TTIP (Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión) persiste en el debate europeo sobre los OGM. Este acuerdo de libre comercio entre Europa y Estados Unidos, de ser aprobado, podría alterar substancialmente la toma democrática de decisiones para evitar cualquier posible obstáculo al comercio. Slow Food forma parte de una amplia coalición internacional que exige la paralización del TTIP, una iniciativa apoyada por más de tres millones de ciudadanos europeos.

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El Parlamento Europeo rechaza la propuesta sobre importaciones de OGM
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El Parlamento Europeo ha rechazado la propuesta sobre las importaciones de organismos genéticamente modificados, OGM, para el consumo humano y animal y ha solicitado una nueva propuesta.
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