Fernando Savater es escritor y profesor de filosofía. La mayor parte de su obra está compuesta por ensayos de tipo político, literario y filosófico, con libros como La tarea del héroe, Apóstatas razonables o Historia de la filosofía sin temor ni temblor, pero también obras de ficción como El jardín de las dudas, La hermandad […]

Fernando Savater es escritor y profesor de filosofía. La mayor parte de su obra está compuesta por ensayos de tipo político, literario y filosófico, con libros como La tarea del héroe, Apóstatas razonables o Historia de la filosofía sin temor ni temblor, pero también obras de ficción como El jardín de las dudas, La hermandad de la buena suerte o El gran laberinto.

Su última novela, Los invitados de la princesa (Espasa), que mereció el pasado mes de febrero el Premio Primavera, sitúa la historia en una supuesta república isleña, Santa Clara, a la que su presidenta, conocida popularmente como la Princesa, quiere convertir en referencia cultural del mundo.

Para ello convoca a escritores y artistas para celebrar un magno Festín de la Cultura. Sin embargo, un inoportuno volcán interfiere en sus planes y su nube de cenizas hace que los intelectuales queden atrapados, no teniendo más remedio que ‘contarse cosas’ unos a otros.

A partir de esta situación, Fernando Savater plantea una historia mordaz y paródica en la que se habla de cuestiones por las que siempre ha sentido interés, como la gastronomía, filosofía, terrorismo, novela policíaca, carreras de caballos y hasta una especie de aventura con un vampiro. Temas todos ellos que forman parte de lo Savater llama “la supersticiones contemporáneas” y entre las que la gastronomía ocupa un importante papel.

“La alta gastronomía es el arte perfecto para los snobs”

En el tono irónico que caracteriza la obra, uno de sus protagonistas comenta en un momento determinado: “A mí lo que me da ganas de vomitar no es el exceso de comida, sino el exceso de cocineros” y continúa: “La alta gastronomía es el arte perfecto para las entendederas de los snobs, porque su disfrute implica derroche y cursilería, pero no exige pensamiento”.

En declaraciones recientes al programa de la Cadena SER ‘A vivir que son dos días’, a lo largo de una conversación mantenida con su directora, Montserrat Domínguez, Fernando Savater comentaba al respecto: “Convertir la comida en arte, me parece degradarla. La comida es algo suficientemente importante en sí misma como para que no haya que rodearla de todos estos florilegios y cursilerías que le quitan el apetito a cualquiera”.

Los invitados de la princesa
Editado por: Espasa (03/04/2012)
Colección: Espasa Narrativa
ISBN: 978-84-670-0702-2
328 páginas
19,90 euros

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