Ayer jueves 19 de abril tuvo lugar en el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) en Segovia, la inauguración de las exposiciones “Tecnología Tradicional: El arte de domesticar la naturaleza” y “Picos de Europa y Montaña de Covadonga: Testimonio de historia viva”. La exposición sobre Tecnología Industrial, que estará abierta al público hasta el 31 […]

Ayer jueves 19 de abril tuvo lugar en el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) en Segovia, la inauguración de las exposiciones “Tecnología Tradicional: El arte de domesticar la naturaleza” y “Picos de Europa y Montaña de Covadonga: Testimonio de historia viva”.

La exposición sobre Tecnología Industrial, que estará abierta al público hasta el 31 de agosto, presenta 17 piezas de maquinaria preindustrial cuyo funcionamiento se basa en palancas, poleas, pistones o fuelles, sin necesitar la energía eléctrica. Una muestra ideada y producida por el Museo Etnográfico de Castilla y León, compuesta íntegramente por piezas de la colección del centro.

A través de esta maquinaria, el visitante puede conocer de cerca artefactos como una serradora, un torno de alfarero, cangilones de norias, una prensa para la cera, una máquina embutidora, seleccionadoras de garbanzos, una carretilla de aguador, la prensa de miel o un banco de carretero.

En el acto de inauguración, el director del Organismo Autónomo Parques Nacionales, Basilio Rada señalaba que “estos instrumentos nos acercan al mundo de las invenciones mecánicas anteriores a la industrialización y podemos conocer cómo se resolvían antaño necesidades tan básicas como la fabricación de alimentos o herramientas.”

Un espacio protegido hace ya 100 años

Por su parte, la exposición fotográfica “Picos de Europa y Montaña de Covadonga: Testimonio de historia viva”, que podrá visitarse hasta el 30 de mayo, presenta, a través de 58 fotografías, el grado de conservación de este singular enclave de la geografía española protegido desde hace casi cien años en buena parte de su extensión, así como lo que ha sido y representa en la actualidad la vida de las gentes que lo habitan.

En este sentido, Basilio Rada señalaba que “de nada hubiera servido esta acción normativa pionera si la población que habita nuestros Parques, entidades privadas y todos los profesionales que han apostado por conservar, cuidar y mimar estos entornos naturales, no hubieran hecho el gran esfuerzo responsable y comprometido por mantener y mejorar el bienestar general de los Parques nacionales en los que han desarrollado su actividad cotidiana”.