Este fin de semana, 17 y 18 de mayo, se celebra la primera edición de las Jornadas Gastronómicas de la Ternera Allerana con la participación de un total de diez establecimientos del concejo de Aller (Asturias), de las localidades de Moreda, Nembra, Murias, Cuergo, Felechosa y La Raya. Los restaurantes ofrecerán durante el fin de […]
Este fin de semana, 17 y 18 de mayo, se celebra la primera edición de las Jornadas Gastronómicas de la Ternera Allerana con la participación de un total de diez establecimientos del concejo de Aller (Asturias), de las localidades de Moreda, Nembra, Murias, Cuergo, Felechosa y La Raya.
Los restaurantes ofrecerán durante el fin de semana un suculento menú compuesto por un aperitivo de cecina con virutas de queso manchego, un primer plato de menestra de verduras con costilla de ternera allerana y un segundo plato a elegir entre carrilleras de ternera allerana al vino tinto o lengua de ternera allerana estofada. La propuesta culinaria incluye postre, bebida y café a un precio unificado de 22 euros.
Se trata de la primera vez que se celebra este evento gastronómico en el concejo, con el que se persigue ensalzar los valores de la gastronomía tradicional, uno de los principales atractivos turísticos de Asturias y uno de los aspectos mejor valorados por los turistas que visitan la región.
La cocina allerana
Las características principales de la cocina allerana coinciden, en lo fundamental, con las de la asturiana, con algunas especialidades propias, sobre todo en la repostería.
El entrante más antiguo es el pote de berzas, muy recomendable aquí por la gran calidad de los productos de la huerta local. Del cerdo se obtienen ricos embutidos, picadillos (muy característicos de la zona) y otros derivados. También perfectos compangos para el pote y la fabada. La riqueza ganadera deriva en excelentes carnes ‘roxas’ de vacuno. El ovino y el capripo proporcionan apreciados guisos de cordero a la estaca, lechazo al horno y cabrito con patatas. Son de destacar también las carnes de caza (corzo, rebeco y jabalí) tan abundantes en la zona. Y por supuesto, las truchas.
La guinda gastronómica de Aller es la repostería, Casadielles, frixuelos, borrachinos, la cuayá, el quesu podre… pero la estrella de los postres alleranos es, sin duda, el panchón. El panchón lleva harina de escanda, agua, sal y levadura o fermientu. El conjunto se amasa y, envuelto generalmente en hojas de berza, se cuece durante 7 u 8 horas en los rescoldos de ‘llar’. Terminada la cocción se desmiga la masa y se envuelve con manteca de vaca derretida, endulzándola con azúcar o, como antiguamente, con miel.
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