El pasado año, doce bodegas del Penedès y siete municipios de las comarcas barcelonesas del Penedès y el Garraf crearon una nueva iniciativa enoturística que, bajo el nombre de La Carretera del Vi —La Carretera del Vino—, emula las conocidas Wine Roads internacionales con una propuesta enoturística que ofrece un recorrido lineal desde los viñedos hasta el mar, con un alto valor histórico y cultural.

Y ahora, La Carretera del Vi, en consonancia con la filosofía ecológica de las bodegas y municipios que integran la ruta, está promoviendo la creación de un servicio de movilidad sostenible, mediante coches eléctricos de alquiler por horas. Actualmente se están creando las infraestructuras de recarga y todo el sistema de reservas. El sistema funcionará sobre una plataforma tecnológica que estará en la nube y que permitirá la gestión de los vehículos 100% eléctricos.

Este servicio convertirá la wine road La Carretera del Vi en la primera ruta vinícola con movilidad sostenible del estado. En una primera fase piloto, el proyecto ya dispone de cinco vehículos que se han puesto a disposición de las bodegas y los ayuntamientos para que puedan validar y evaluar el funcionamiento y los procesos de reserva, recogida y uso de los coches.

Recarga y vista a La Carretera del Vi

Con bases planificadas en Vilafranca del Penedès i Sitges, y puntos de recarga en bodegas y ubicaciones de referencia en el resto de municipios, el servicio de carsharing permitirá facilitar diferentes objetivos: la reducción de emisiones de CO2 en el territorio, ofreciendo a la vez más opciones de movilidad autónoma a los turistas y enoturistas. Otros objetivos son posicionar la ruta enoturística y los municipios por donde pasa como un referente mundial en temas de sostenibilidad y hacer de la debilidad, una virtud. Es decir, el tiempo de recarga de los vehículos eléctricos, coincide con el que se necesita para visitar una de las bodegas de La Carretera del Vi.

El efecto dinamizador de esta iniciativa va más allá del ámbito del enoturismo, abriendo el uso de este servicio a diferentes públicos objetivos. Así, se prevé su utilización por parte de los ayuntamientos, en sustitución o soporte a su flota de vehículos convencionales, la utilización del servicio de carsharing por parte de las bodegas y empresas del territorio como herramienta de movilidad de sus trabajadores y de la propia actividad y, finalmente, la utilización del servicio por parte de la población del territorio como alternativa de movilidad para sus necesidades diarias.

De la combinación de los diferentes usos y usuarios se derivará la sostenibilidad económica y ambiental del servicio de carsharing de La Carretera del Vi. Una vez superada la fase piloto, y con la ampliación de puntos de recarga a lo largo de los municipios, el servicio se irá abriendo al público usuario final.

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La Carretera del Vi, enoturismo con movilidad eléctrica
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La Carretera del Vi —La Carretera del Vino— está promoviendo la creación de un servicio de movilidad sostenible, mediante coches eléctricos de alquiler por horas.
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