El desarrollo y el aspecto que presentaban los viñedos de la DO Bizkaiko Txakolina —txakoli de Vizcaya— a lo largo de la pasada primavera y verano parecían anticipar una cosecha mayor que la del pasado año, al menos en una cantidad superior al 10 %, según los servicios técnicos de la Denominación de origen.

Pero finalmente los resultados de la vendimia 2020 han quedado por debajo de lo esperado en los cálculos previos, de modo que, una vez que las bodegas han presentado sus declaraciones al Consejo Regulador, el total de uva producido ha sido de 2.358.757 kilogramos, con los que se han elaborado 1.557.344 litros de txakoli de Bizkaia. En el ejercicio 2019 se cosecharon 2.278.159 kilogramos de uva, de los que se obtuvieron 1,524.354 litros de txakoli.

Y es que, a pesar de haber tenido durante toda la campaña una climatología favorable, precisamente los doce primeros días de junio, que coincidieron con la floración de una parte de las plantaciones, resultaron fríos y lluviosos, lo que provocó algunas pérdidas de producción.

El txakoli 2020

Como resultado final la vendimia 2020 deja una doble percepción en los productores pertenecientes a esta Denominación, ya que, aunque por una parte la producción obtenida no cubre las expectativas, sin embargo supone un desahogo para afrontar una campaña marcada por las restricciones que impone la pandemia en la hostelería. De esta manera la oferta de txakoli de Vizcaya en el mercado mantendrá un mejor equilibrio.

Como es característico en esta DO, el txakoli blanco sigue siendo el referente, con una producción total de 1.528.313 litros, que se destinarán a elaborar el clásico txakoli joven, los vinos criados sobre lías y los fermentados en barrica entre otros. Se han producido también 23. 511 litros de txakoli tinto y 5.521 litros de txakoli rosado, además de 3.370 litros de vino espumoso y 3.646 litros de Vendimia Tardía.

Un poco de historia

La presencia de la vid en Vizcaya es milenaria. A partir de los siglos XII y XIII se inicia una viticultura de autoabastecimiento y consumo local. Durante los siglos XIV y XV se comienzan a regular y proteger los vinos locales. La primera prueba documental aparece en un texto de 1616 en el que se lee una referencia al vino chacolin para denominar al vino local.

Pero a principios del siglo XX la competencia de vinos foráneos y la industrialización, junto a la plaga de la filoxera que acaba con una buena parte de las 2.874 hectáreas que constaban censadas en 1891.

Pese a este problemático panorama, el txakoli vive a finales del siglo XIX y comienzos del XX uno de sus mayores momentos de esplendor cuando surgen los chacolines, tabernas para la venta exclusiva de txakoli, en las que además del bacalao, los chipirones y hasta las angulas, se sirven en un ambiente alegre y popular.

Resumen
La vendimia de txakoli de Vizcaya, menor de lo esperado pero de excelente calidad
Título
La vendimia de txakoli de Vizcaya, menor de lo esperado pero de excelente calidad
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El desarrollo y el aspecto que presentaban los viñedos de—txakoli de Vizcaya— a lo largo de la pasada primavera y verano parecían anticipar una cosecha mayor que la del pasado año, al menos en una cantidad superior al 10 %, según los servicios técnicos de la Denominación de origen.
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