Luís Irizar, el primer cocinero vasco -junto con Casa Nicolasa- en recibir una estrella Michelín, por su restaurante Gurutxe Berri en Oyarzun, ha sido reconocido como “Maestro de Maestros” por todos sus compañeros, amigos y alumnos, en el Congreso San Sebastián Gastronomika que se está desarrollando hasta mañana miércoles en la capital guipuzcoana y que […]

Luís Irizar, el primer cocinero vasco -junto con Casa Nicolasa- en recibir una estrella Michelín, por su restaurante Gurutxe Berri en Oyarzun, ha sido reconocido como “Maestro de Maestros” por todos sus compañeros, amigos y alumnos, en el Congreso San Sebastián Gastronomika que se está desarrollando hasta mañana miércoles en la capital guipuzcoana y que ha logrado reunir un total de 58 estrellas Michelín entre sus asistentes.

Con este homenaje, el Congreso reconoce la rica y enriquecedora trayectoria del cocinero donostiarra, que, a juicio tanto de la organización como de todos los presentes, “es la misma de la nueva cocina vasca y, por extensión, la de la cocina contemporánea española, e incluso, a día de hoy, la del mundo”.

Patriarca de la cocina vasca

Luís Irizar, está considerado ampliamente como el patriarca de la cocina vasca. Nacido en 1.930 en La Habana (Cuba) por circunstancias familiares, al regresar a su casa, San Sebastián, se inició en la cocina en un restaurante propiedad de su familia, en el barrio de Igueldo. A los diecisiete años, empezó a trabajar en la cocina del mítico Hotel María Cristina.

Tras un período en el que trabajó como cocinero en Francia, Suiza, y en grandes hoteles de Londres, entre ellos el London Hilton, abre su propio restaurante, Gurutxe Berri, en Oyarzun, que junto a Casa Nicolasa, consigue una estrella Michelín, la primera recibida en el País Vasco.

Alumnos aventajados

Por su Escuela de Hostelería en Zarauz han pasado figuras tan representativas como Pedro Subijana. que la dirigiría posteriormente, Karlos Arguiñano, Ramón Roteta, José Ramón Elizondo, Enrique San Sebastián, Enrique San José, entre otros.

A juicio de la organización del prestigioso Congreso San Sebastián Gastronomika, “los méritos contraídos por el homenajeado lo destacan como protagonista en todos los tiempos y ámbitos de la cocina vasca”, de la que sigue siendo un “profundo conocedor” hoy en día, a sus 81 años.