El Centro Comercial barcelonés Maremàgnum, tras haber potenciado recientemente su oferta comercial para dejar atrás su imagen de centro de ocio nocturno, reforzará para finales de este año o principios de 2012 su oferta de restauración, con una terraza gastronómica. El nuevo espacio estará concebido como una “terraza mirador” situada en la segunda planta del […]

El Centro Comercial barcelonés Maremàgnum, tras haber potenciado recientemente su oferta comercial para dejar atrás su imagen de centro de ocio nocturno, reforzará para finales de este año o principios de 2012 su oferta de restauración, con una terraza gastronómica.

El nuevo espacio estará concebido como una “terraza mirador” situada en la segunda planta del edificio y cubierta completamente por una marquesina transparente, unas obras para la que ya se dispone de la correspondiente licencia, al haber sido aprobado el proyecto tanto por la Autoridad Portuaria del Puerto de Barcelona, a quien corresponde la jurisdicción de los terrenos, como por el ayuntamiento de la ciudad.

Magníficas vistas sobre el Port Vell y la ciudad

La intención del novedoso diseño – realizado por el gabinete de arquitectura barcelonés L35- es conseguir una total integración de esta segunda planta con el resto del centro comercial, del que siempre ha estado separada arquitectónicamente, permitiendo la posibilidad de mantener las magníficas vistas sobre el Port Vell y la ciudad a través del recubrimiento transparente.

La terraza gastronómica, de 4000 metros cuadrados, estará conectada con los pisos inferiores mediante escaleras mecánicas, tanto interiores como exteriores, además de accesos verticales. Según los responsables del centro, “estará formada por pequeños y variados locales de degustación que compartirán una zona común caracterizada por su diseño y personalidad”.

Maremàgnum cuenta actualmente con más de 13 millones de visitantes al año, la mayoría turistas de paso por la ciudad, aunque la afluencia de barceloneses aumenta considerablemente los fines de semana y festivos, gracias a que la oferta comercial se mantiene abierta.