Una valoración cada vez mayor de la información contenida en el etiquetado, la importancia del origen, la disminución del desperdicio alimentario y una mayor percepción positiva de alimentos como la carne blanca, el aceite de oliva o bebidas con baja graduación como el vino o la cerveza forman parte de las preocupaciones de los nuevos consumidores.

Tras un análisis más detallado del último informe de Consumo Alimentario en España, la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos cree que las tendencias que se están dando son buenas para el sector productor. Comparando este último informe con los dos anteriores, correspondientes a 2015 y 2014, la organización sostiene que las tendencias que se están dando entre los consumidores traerán en general la mejora y la puesta en valor del trabajo de los agricultores y ganaderos, apostando por una alimentación más saludable.

Así, la valoración del etiquetado, la importancia del origen, la disminución del desperdicio alimentario y una mayor percepción positiva de alimentos como la carne blanca, el aceite de oliva o bebidas con baja graduación como el vino o la cerveza provocarán, según la organización, un impulso para los productores para tomar un poco más de fuerza dentro de la cadena alimentaria.

A pesar de esto, Unión de Uniones señala la disminución del consumo de aceite de oliva frente al 2014 en un 12.39% en el mayor consumidor, (Asturias en 2014 y Cantabria en 2016), lo que se estima que pueda haber sido causado por el aumento de precio del 30% que se ha dado: “Querer no siempre es poder. Por mucho que se quiera consumir de un determinado alimento, si los precios al consumidor no acompañan, es posible que la cesta de la compra se llene con otros sustitutos. Como ejemplo, el marisco, que ha disminuido sus consumo un 14%”, comentan desde la organización.

El nuevo consumidor agroalimentario por Comunidades

Entre las comunidades autónomas que mayor gasto per cápita hacen en alimentación, si bien en 2014 y 2015 el ranking estaba liderado por País Vasco, Cantabria y Cataluña, en 2016 Cataluña baja de la primera posición en 2015 a la sexta, subiendo hasta liderar el ranking Asturias desde la séptima posición y bajando considerablemente, a su vez, Cantabria, de la tercera a la novena, posicionándose por debajo de la media, cifrada en 1528,4 euros.

Por otro lado, llama la atención cómo no parece existir una correlación entre mayor producción de alimentos y un mayor consumo, como se puede observar en Castilla La Mancha con el vino, siendo la comunidad autónoma que menos consume (1,7 litros per cápita frente a los 6,4 del País Vasco). Igualmente, el caso se repite en Andalucía con el aceite de oliva, aunque si bien no es la que menos consume, es superada por, al menos, 10 comunidades, consumiendo menos de la media que está en 8.5 litros.

De acuerdo al último informe de consumo mensual disponible (septiembre de 2017), Unión de Uniones se reafirma en lo ya repetido con anterioridad sobre el aumento del gasto en alimentación sin que haya un aumento del consumo, habiendo aumentado este septiembre el gasto en un 0,6% respecto a septiembre de 2016 y disminuyendo el consumo en 0,5%. En este sentido, Unión de Uniones confía en que las tendencias que se están dando, en algún momento, hagan revertir la situación y sean capaces de equilibrar la cadena alimentaria, fortaleciendo a los eslabones débiles (consumidores y productores).

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El nuevo consumidor agroalimentario, más preocupado y responsable
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Etiquetado, origen, desperdicio alimentario y una mayor valoración de alimentos como la carne blanca, el aceite de oliva o bebidas con baja graduación, las preocupaciones del nuevo consumidor.
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