Los llamados cultivos hidropónicos en invernadero, o cultivos sin suelo, consiguen aumentar la producción hasta en un veinte por ciento, una realidad que les está situando como una interesante alternativa a la agricultura tradicional. Su principal objetivo se centra en eliminar o reducir, en la medida de lo posible, los factores limitantes del crecimiento vegetal […]

Los llamados cultivos hidropónicos en invernadero, o cultivos sin suelo, consiguen aumentar la producción hasta en un veinte por ciento, una realidad que les está situando como una interesante alternativa a la agricultura tradicional. Su principal objetivo se centra en eliminar o reducir, en la medida de lo posible, los factores limitantes del crecimiento vegetal asociados a las características del suelo, sustituyéndolo por otros soportes de cultivo y aplicando nuevas técnicas de fertilización.

Por ello, la Comunidad de Madrid formará en los próximos días a un grupo de veinticinco agricultores y técnicos en esta especialidad sobre este tipo de cultivos, un curso que se realiza anualmente y que en esta ocasión se impartirá en la finca La Isla de Arganda, donde dispone de un invernadero con una superficie de 600 metros cuadrados y tres naves.

Allí les mostrarán los experimentos y ensayos científicos para lograr estos nuevos sistemas de cultivo. Concretamente los participantes seleccionados para este curso son trabajadores del sector de la jardinería, personas relacionadas con el sector agrario, formadores, un alumno de primera instalación y personas interesadas o estudiantes de la rama.

Acerca de la hidroponía

La hidroponía supone una innovación como puntal de rentabilidad y calidad del sector primario, y por ello el IMIDRA desarrolla varias investigaciones en esta materia dirigidas a potenciar nuevas variedades de cultivos que sean más rentables, que reduzcan el consumo de agua de riego, y a la modernización de los sistemas de producción.

La Comunidad de Madrid cuenta desde el año 2000 con un invernadero que sirve como banco de ensayo de los nuevos cultivos hidropónicos. Mediante el cultivo hidropónico las plantas crecen colgantes sobre un sustrato artificial (lana de roca, perlita, fibra de coco) al cual se aporta de forma frecuente varias veces al día una solución alimenticia perfectamente equilibrada. La hidroponía se utiliza habitualmente para la producción de las hortícolas de mayor precio: tomate, pimiento, melón, fresa, fresón o flores como rosa, clavel o gerbera.

Aunque se precisa de un mayor nivel técnico del invernaderista y un mayor coste inicial de instalación y de producción, entre sus ventajas figura la eliminación del laboreo, el poder cultivar en invernaderos con problemas de suelos, la precocidad de entrada en producción de las plantas de hasta diez días y la posibilidad de trabajar de forma menos sacrificada y más tecnificada.


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