Una iniciativa conjunta de la Red de Paradores Nacionales y las Denominaciones de Origen Protegidas catalanas de Aceite permitirá la presencia y degustación en los establecimientos de la cadena hotelera de las variedades de Les Garrigues, Siurana, Oli de Terra Alta, Oli del Baix Ebre-Montsià y Oli de L´Empordà. La campaña promocional, que con el […]

Una iniciativa conjunta de la Red de Paradores Nacionales y las Denominaciones de Origen Protegidas catalanas de Aceite permitirá la presencia y degustación en los establecimientos de la cadena hotelera de las variedades de Les Garrigues, Siurana, Oli de Terra Alta, Oli del Baix Ebre-Montsià y Oli de L´Empordà.

La campaña promocional, que con el título Degústalos, comenzará el próximo 18 de mayo y hasta el 30 de septiembre, se presenta hoy jueves en el Parador de Turismo de Cardona por el Consejero de Agricultura del Gobierno catalán, Josep María Pelegrí, la directora regional de Paradores de Turismo, Meritxell Marcos y los presidentes de los Consejos Reguladores de las cinco DOP catalanas de aceite, de las que a lo largo del acto se realizará una degustación.

Una tradición milenaria

El cultivo del olivo en Cataluña, con más de 50 diferentes variedades, tiene una historia milenaria. En los últimos años, el sector ha vivido una auténtica revolución, con un número de hectáreas dedicadas al olivo que dobla prácticamente al de la viña, un hecho que dio lugar a la creación, a principios de esta década, de la mayoría de denominaciones de origen.

El aceite de esta zona geográfica es un aceite gastronómicamente prioritario, con unas características organolépticas que lo hacen ideal para el consumo en crudo, el aliño de ensaladas y verduras, o para disfrutarlo solo con pan, aunque naturalmente añade a las frituras un exquisito toque de sabor.

Del medio centenar de variedades de olivo, alrededor de una quincena ocupa suficiente superficie como para haber adquirido valor económico, aparte del valor intrínseco como patrimonio genético de la cultura mediterránea. De todas las variedades, el arbequín está entre los más importantes del mundo, hasta el punto de que tiende a convertirse en una especie de cabernet sauvignon del sector del aceite. En 2006 había plantadas setenta mil hectáreas de arbequín en Cataluña, donde es la variedad principal.