La Red de Reservas Marinas de España, formada actualmente por doce espacios protegidos que suman una superficie de más de 105 000 hectáreas, ha demostrado en sus 37 años de historia que la buena convivencia entre la pesca artesanal y la buena conservación y protección de los recursos naturales y la biodiversidad no solo es posible, sino también rentable.
Las Reservas Marinas de interés pesquero —Cabo de Gata-Níjar, Cabo de Palos-Islas Hormigas, Cabo Tiñoso, Levante de Mallorca- Cala Rajada, La Dragonera, Isla de Alborán, Islas Columbretes, Isla Graciosa, Isla de Tabarca, La Palma, La Restinga-Mar de las Calmas y Masía Blanca— conforman una serie de espacios naturales protegidos que tienen como principal objetivo la conservación y regeneración de los recursos pesqueros autóctonos con el objetivo de garantizar la permanencia de la pesca tradicional a la vez que se favorecen otras actividades sostenibles de ocio y recreo, como los centros de buceo o empresas de ecoturismo.
Reservas Marinas. Los beneficios
La gestión de las reservas marinas, a cargo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, tiene tres pilares fundamentales: la vigilancia y control, el seguimiento científico y la divulgación. Se trata de una gestión adaptativa, basada en el seguimiento científico, con umbrales de usos, zonas libres de éstos y visibilidad de los resultados a través de la divulgación.
Pero los beneficios de esta red van mucho más allá de los pesqueros. Estudios como el proyecto europeo MPA NETWORKS han demostrado que por cada euro invertido en una reserva marina se generan, al menos, nueve de beneficio.
- El 10 % de la superficie de las doce reservas marinas tiene una protección integral, en la que está prohibida cualquier actividad, excepto las labores científicas previamente autorizadas.
- Los seguimientos realizados en las distintas reservas reflejan el aumento de talla y de biomasas de especies de interés pesquero y el incremento de ejemplares singulares. Entre los resultados científicos de especial interés destaca el seguimiento de un hábitat prístino aparecido a una milla al norte de la reserva marina de la isla de La Palma, con motivo de la erupción del volcán de Cumbre Vieja, que ha ocasionado dos deltas lávicos submarinos cuya evolución es filmada y estudiada por los especialistas.
- La exploración del fondo marino de estas zonas trae dos puntos relevantes. Por un lado, la labor de la gestión del buceo recreativo responsable, que busca evitar impactos en sus recorridos mediante la concienciación de los usuarios. Por otro lado, la contribución al conocimiento arqueológico, como, por ejemplo, las campañas de investigación en las reservas de isla de Tabarca (Alicante) que han aportado restos de anclas líticas o ánforas al Museo Arqueológico de Alicante.
- Por su parte, la labor de divulgación permite exponer la importancia de cuidar el mar y rescatar el importante acervo pesquero español con acciones dirigidas a escolares, salidas de campo con profesores y alumnos, colaboración con universidades españolas y de otros países, campañas estivales o campeonatos de foto o vídeo submarinos.
- Para todas estas aportaciones es fundamental el apoyo decidido y permanente de las cofradías de pescadores, que son parte fundamental de todo el proceso de creación y mantenimiento de la Red de Reservas Marinas.


