Al caer la noche, Lisboa deja al descubierto una rica vida para disfrutar, tanto a las personas más marchosas como las que prefieren una noche tranquila con los amigos. Una vida nocturna que va más allá de la ya conocida belleza de la capital portuguesa durante el día.

Y es que, la propuesta nocturna de Lisboa es uno de sus atractivos más conocidos por los turistas, ya que sus bares, cafés, terrazas y discotecas presentan una gran variedad de ambientes para todos los gustos.

Para aquellos que quieran descubrir la ciudad de noche, aquí van siete planes nocturnos en Lisboa:

  • Admirar la impresionante panorámica de Lisboa y el río Tajo al atardecer desde el Castillo de San Jorge, mientras se toma algo en su bar. Para llegar al impresionante castillo, situado sobre la colina más alta de la ciudad, no olvidar coger el famoso Tranvía 28, una obra maestra que permite recorrer gran parte de la ciudad y descubrir parte de su patrimonio histórico y cultural.
  • Una vez abierto el apetito, el antiguo barrio de Alfama espera con numerosos locales de cocina portuguesa para disfrutar de una buena cena. Caminando por sus callejuelas empedradas se pueden encontrar restaurantes para todos los gustos, entre ellos, naturalmente, los que ofrecen actuaciones de Fado y otros estilos musicales en directo.
  • Después de cenar, lo suyo es dar un paseo por su famosa Plaza del Comercio, a orillas del río Tajo, un escenario que sugiere hacer impresionantes fotografías de su Arco da Rua Augusta iluminado y del Puente 25 de Abril a lo lejos. En esta zona también hay numerosos restaurantes para cenar, como el famoso Martinho Da Arcada, y heladerías.
  • Callejeando por las inmediaciones de la Plaza del Comercio se llega a una de las cafeterías más famosas de Lisboa, A Brasileira, un local histórico decorado en estilo Art Decó que presume de ser el primero en la ciudad donde se servía la bica, una pequeña taza de café muy fuerte. Además, su reconocimiento se debe a que era habitualmente frecuentado por Fernando Pessoa durante las décadas en que fue lugar de tertulias de grandes intelectuales. En este punto, no olvidar hacerse una foto con la estatua que hay en su terraza.
  • Ya con la noche entrada y calentados motores, una buena idea es poner rumbo hacia una de las zonas más activas de la ciudad: Bairro Alto. Este barrio fascina a los visitantes por su ambiente pintoresco y localista, además de por su gran tradición en la vida nocturna. En él se sitúan más bares que en el resto de distritos de la capital lusa. Además, su oferta se completa con grandes discotecas y otros pubs más tranquilos con buena música. El ambiente de las calles es completamente festivo y muy agradable y se ha contagiado a otros barrios vecinos como Chiado, Bica o Príncipe Real.
  • En la ribera del río Tajo, que da frescura a la ciudad y que permite dar largos paseos a pie o en bicicleta, se localizan algunas zonas con la mayor actividad nocturna de Lisboa. En el sector de Alcántara, concretamente en la zona de las Docas, hay bares y discotecas de diversos estilos bajo el majestuoso Puente 25 de Abril. Durante la tarde, esta parte de Lisboa está muy animada por lo que el ambiente festivo empieza temprano.
  • Siguiendo el eje ribereño, se pueden encontrar los clubes y bares más famosos en la Avenida 24 de Julho y en el barrio de Santos, recientemente convertido en el epicentro del diseño, ya que es frecuentado por artistas, diseñadores y arquitectos. En este lugar tienen su sede algunos de los establecimientos nocturnos más icónicos de la noche lisboeta.
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Siete planes nocturnos en Lisboa
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Al caer la noche, Lisboa deja al descubierto una rica vida para disfrutar, tanto a las personas más marchosas como las que prefieren una noche tranquila con los amigos.
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