Trescientos cincuenta metros cuadrados de local con siete barricas dobles en las que poder tomar baños de cerveza, además de una barrica gigante con capacidad para seis a ocho personas, siete camas de cebada, tres saunas, dos salas privadas…

Tras su anterior apertura en Granada, ahora Beer Spa, la cadena de spas de cerveza, desembarca en Alicante con un nuevo local que ofrece el doble de capacidad que su antecesor granadino. Y es que la cadena Internacional que prevé crecer con fuerza en 2019, con la apertura de cinco nuevos centros en España.

La iniciativa—cuyos impulsores aseguran que aúna los tratamientos spa con las numerosas propiedades beneficiosas de los componentes de la cerveza— propone a los amantes de la cerveza una experiencia diferente, la de bañarse y, al mismo tiempo, beneficiarse de las propiedades de esta bebida ancestral, ya que los baños de cerveza contienen ingredientes procedentes de la propia elaboración de la cerveza, como son levadura de cerveza, lúpulo y cebada, así como un estimulante potenciador natural como es la canela.

Los beneficios de la cerveza

Por ejemplo, sumergirse en una barrica de madera de iroko, dotada de un jacuzzi para que la relajación sea aún mayor. Mientras el usuario se beneficia de los componentes de la cerveza en la piel, a la vez puede estar degustando una cerveza muy fría acompañada de un aperitivo tradicional, para que la experiencia sea ‘completa’. Los circuitos más exclusivos incluyen, además de la degustación de cerveza, la cata de cervezas especiales, naciones e internacionales.

El alto contenido en silicio del lúpulo contribuye —siempre según los impulsores del proyecto—a la apertura de los poros de la piel y al aumento de vitalidad en general; la levadura de cerveza, a su vez, tiene propiedades beneficiosas sobre la regeneración de la piel gracias a su contenido en vitaminas del grupo B. Y gracias a esta combinación de ingredientes naturales, el baño estimula el metabolismo, previene y combate la flacidez, ayuda a la renovación de las células cutáneas, elimina sustancias dañinas del cuerpo, mejora el estado de la piel en casos de psoriasis, acné y celulitis, relaja la tensión interna y externa, reduce la fatiga y el estrés, asegurando así un descanso físico y mental perfecto.

Y, tras el baño, la sauna de cerveza abre los poros para que la penetración de los componentes sea aún mayor y se completa la zona de relax, donde el visitante se envuelve en una gran toalla y se relaja en una cama de cebada. Finalmente, el establecimiento ofrece tratamientos corporales y faciales para los que se utilizan cosméticos elaborados a base de lúpulo y levadura.

Resumen
Título
Un spa… ¿de cerveza?
Descripción
350 m2 de local con siete barricas dobles para tomar baños de cerveza, además de una barrica gigante con capacidad para seis a ocho personas, siete camas de cebada, tres saunas, dos salas privadas…
Autor