El Lounge Bar ‘Red Kiva’, situado en el West Loop de Chicago (EE.UU.), ofrece entre sus propuestas la posibilidad de consumir alcohol inhalado, en lugar de bebido, gracias a un instrumento llamado Vaportini, un vaporizador creado y desarrollado por uno de los propietarios del establecimiento, Jack Palmer, según información del diario estadounidense Time Out Chicago. […]

El Lounge Bar ‘Red Kiva’, situado en el West Loop de Chicago (EE.UU.), ofrece entre sus propuestas la posibilidad de consumir alcohol inhalado, en lugar de bebido, gracias a un instrumento llamado Vaportini, un vaporizador creado y desarrollado por uno de los propietarios del establecimiento, Jack Palmer, según información del diario estadounidense Time Out Chicago.

El artilugio está compuesto por un globo de cristal del tamaño de una naranja que apoya sobre un soporte, un vaso de cerveza, en cuyo interior se coloca una pequeña vela que actúa como fuente de calor. Para su utilización debe rellenarse el globo con el correspondiente alcohol, dejar calentar el tiempo suficiente e introducir una pequeña pajita en el globo, a través de la cual se aspiran, con la nariz, los vapores alcohólicos.

Según el articulista de Time Out Chicago, Jake Malooley, la sensación que produce al probarlo es que “está caliente, conserva su aroma y durante un instante, aunque sea breve, produce una especie de zumbido”.

Aunque su creador, Jack Palmer, reconoce que «algunos puristas dicen que este cóctel es una blasfemia y otros una evolución», espera que en los próximos meses diversos restaurantes y bares utilicen el Vaportini como una alternativa al postre o copa tras la cena.

Como ventajas principales, Palmer destaca que la inhalación es una forma más suave, sabrosa y sutil de probar una bebida alcohólica; que se absorbe directamente en el torrente sanguíneo y no pasa a través del tracto digestivo, lo que le otorga la ventaja de no aportar ninguna caloría ni carbohidratos ni impurezas. Además, asegura, los efectos del consumo de alcohol se sienten de forma inmediata, por lo que resulta más fácil beber de un modo responsable.

Foto: Time Out Chicago


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