La tradicional siesta española tras la comida se va imponiendo fuera de nuestro país como un eficaz y terapéutico modo de reponer fuerzas, mejorar la circulación sanguínea y aliviar el estrés tanto físico como mental. El problema, con el ritmo de vida actual, es encontrar el momento y lugar para poder dar unas cabezadas manteniendo […]

La tradicional siesta española tras la comida se va imponiendo fuera de nuestro país como un eficaz y terapéutico modo de reponer fuerzas, mejorar la circulación sanguínea y aliviar el estrés tanto físico como mental. El problema, con el ritmo de vida actual, es encontrar el momento y lugar para poder dar unas cabezadas manteniendo la intimidad.

siesta2Para resolverlo, un joven estudio de arquitectura y diseño establecido en Madrid y Lausanne, Kawamura-Ganjavian, ha diseñado la ‘Ostrich Pillow’ (Almohada Avestruz), un original artilugio con un diseño único que permite disfrutar muy fácilmente de una pequeña siesta a base de aislar gratamente a su usuario del entorno que le rodea, ya sea la oficina, un transporte público, una biblioteca o incluso una concurrida playa.

Su suave y relajante interior refugia y aísla la cabeza y manos (mente y cuerpo) propiciando un breve pero reconfortante descanso sin necesidad de abandonar el escritorio, silla, banco o dondequiera que uno se encuentre.
El perímetro de su espacio interior es de alrededor de 70 centímetros, relleno de un material sintético para obtener el máximo rendimiento y ligereza. Además de las dos aperturas para introducir las manos dispone también se un orificio frontal a la altura de nariz y boca que garantiza una perfecta respiración en todo momento.

La ‘Ostrich Pillow’ permite ser lavada en lavadora automática e incluso puede ser usada por niños, aunque se recomienda que en ese caso sea siempre bajo la supervisión de algún adulto.

{jathumbnail off}