Desde hace 18 años, se ha convertido en una tradición que tras la ceremonia de entrega de los Oscar tenga lugar la celebración del Governors Ball, con un menú especial para los cerca de 1.500 invitados de la academia, incluidos los ganadores de los Óscar, los nominados, los presentadores y todo el equipo encargado de […]

Desde hace 18 años, se ha convertido en una tradición que tras la ceremonia de entrega de los Oscar tenga lugar la celebración del Governors Ball, con un menú especial para los cerca de 1.500 invitados de la academia, incluidos los ganadores de los Óscar, los nominados, los presentadores y todo el equipo encargado de la retransmisión de televisión.

Este año será el chef de origen austriaco establecido en EE.UU. Wolfgang Puck (una estrella Michelin) el encargado de elaborar –con la ayuda del chef Matt Bencivenga y la jefa de repostería Serry Yard- los más de 50 platos previstos, la mayoría de ellos en forma de tapas mediterráneas, como un original salmón ahumado acompañado de panecillos, ambos con la forma de la famosa estatua de los Óscar, un pastel de pollo con trufas, tacos de bogavante con tomate, cebollas encurtidas o una ensalada de ‘burrata’.

El amplio espacio que acogerá este evento ha sido creado por el productor Cheryl Cecchetto para permitir que los invitados puedan transitar entre una variedad de estilos de asientos y decorados, mientras disfrutan de la cocina creada específicamente para la ocasión.

Acerca de Wolfgang Puck

En 2006, Wolfgang Puck abrió CUT, un restaurante especializado en carnes, ubicado en el distinguido Beverly Wilshire, un hotel perteneciente a la cadena Four Seasons. Con tan solo un año de vida, CUT ganó una prestigiosa estrella de Michelin.

Wolfgang Puck ha cambiado el modo que los Americanos cocinan y comen, mezclando técnicas formales francesas y exóticos toques asiáticos, con una estética muy influida por la vanguardia californiana y con ingredientes de la máxima calidad.

También ha cambiado el aspecto de los salones de sus restaurantes en varias ciudades de EE.UU., primero en Los Angeles, luego en Las Vegas, donde ha sido el primer chef estrella en montar un establecimiento de alta cocina contemporánea, preparando el terreno para otros cocineros famosos y haciendo que la ciudad se consolidara como un apreciado destino gastronómico.